martes, 8 de abril de 2008

Xosé Enrique

Xosé Enrique fue el que mejor vio el tema de la doca, de la bronca de la doca. En vez de montar en cólera como Don Jesús, dijo algo mucho más amable, algo así como que estaba seguro de que lo que le pasaba a Jacinto, el jefe de Portos, es que no conocía exactamente lo que era la doca para los baioneses. Todo un punto, Xosé.

Al final, como era lógico, la reacción volcánica del alcalde se la había podido ahorrar porque nadie pensaba en hacer eso que el creyó en el espigón de protección baionés. Un fallo del regidor, una salida de tono, después de un largo tiempo de calma. Fíjate que hasta los de la plaza le pusieron un papelote delante de sus narices en el pleno y ni se inmutó. Pero un día malo lo tiene cualquiera y hay que retomar esa senda de talento, querido Almuiña.

Creo que, volviendo a mi amigo Xosé, es el que más ha vivido y entiende mejor de qué va Baiona. Se conoce el nacionalista todos los rincones, todos los patios de atrás de la villa; se conoce, ya hemos dicho, muy bien la muralla de Monte Boi, y por supuesto que la doca.

Cuando fue concejal de Tráfico en el gobierno de Carlos se puso bastante tarasca, porque no estaba acostumbrado a gobernar y se le veía más entrenado para hacer de oposición de lo que fuese y como fuese, desde que se curtiera con la careta de pirata antifiestorro medieval con el que quemaba al incombustible Manolo Villar..

Un día lo pillamos mal aparcado y lo sacamos en el periódico, para que no pusiese tantas multas, que nos iba a dejar sin un pavo. Pero se enrollaba con los papelitos amarillos, y se los llevabas y te sacaba la multa, advirtiéndote que la próxima vez te empuraba, pero con poco convencimiento, porque es un gran tipo.

-Xa é a segunda o a tercerira vez que me ves co papel, Alfredo. Na siguinte o levas claro.
-Veña, déixate de karalladas, Xosé, que estou chollando.

Xosé es un baionés de gran calado y un hombre que ha contribuido también a esa memoria subacuática, como todos. Baiona se despierta después de la bulla de la doca y retoma la tranquilidad gracias a Xosé.

Muchas anécdotas nos ha regalado al personal Xosé Enrique, el bueno de Xosé, desde que llegó a la corporación haciendo equipo con Socorrito, que un día se enfadó muchísimo cuando le dio la palabra otro histórico, Chicho, en un pleno:
-Hable usted José Enrique
-Aquí no hay ningún José –le replicó Socorro antes de que Xosé tomase la palabra-

Xosé es un tipo al que se ve casi siempre feliz, y si te cruza desde la furgoneta te da un bocinazo y un grito para saludarte fugazmente. Este tipo sí que ama a Baiona, y lo hace lo mejor que puede. Xosé nunca traicionó a nadie ni a si mismo. Y ahora, entrando en su madurez política, lo veo más en la onda que nunca. Ya que la villa va a seguir igual por una larga temporada, en Xosé podemos encontrar lo más auténtico del pueblo. Habrá que estar atentos porque está en racha. Si me dejaran, lo haría alcalde mañana, aunque nos iba a martirizar con el gallego y con su cruzada antigolf, una vez que lo de aparcar ya lo entendió. Un abrazo, Josito, nacionalista baionés.

lunes, 7 de abril de 2008

La Baiona submarina

J.G. Val Miñor

El PP ha vuelto a mandar otro cartel del PSOE al agua: el que puso Portos y que impedía pasar y pasear la doca. Estamos construyendo una Baiona submarina variopinta hasta el paroxismo.

Arranca en las ánforas romanas, pasa por las jarras olvidadas y rotas que arrojaban a la ensenada desde los barcos los lúdicos comerciantes de la villa colombina y post colombina en sus noches de vino y rosas –y que vamos a dar sala en el Museo de la Navegación con un par- ; continúa con las vasos que tiramos cuando éramos jóvenes y movida, desde el Fun Board y demás chiringos costeros; y termina, por el momento, con los cartelones recientes de contenido político, es decir, las infografías de la revolución electoral amable de Charlie, y el del organismo autónomo que ha sacado de sus casillas a Don Jesús: baionés siciliano que aparenta tranquilidad pero que lleva un Etna en su interior, y que de vez en cuando nos da unos sustos de muerte y nos mete en unos problemas serios.

Isa pedía revitalizar el Archivo Municipal de Lorenzo de la Carrera, que se encontró tirado, desperdigado y minusvalorado, desimanado por alguna escalera del palacio, cuando llegó allí una vez que Carlos la colocó definitivamente en la línea de salida de la política. Se le quedó atrás reivindicar a mi amiga este otro archivo, el submarino, más inmediato, más visceral, y como tal más nuestro y auténtico, y que ahora puede impulsar en su totalidad desde la Xunta.

Debe evitar, si puede, que Don Jesús muestre este archivo abisal mutilado, ya que el alcaldazo sólo pretende extraer del fondo de nuestro pequeño mar local, catalogar y exponer las piezas colombinas, dejando veladas las copas de la movida, las gomas de Xosé, las infografías líricas de Carlos y el cartel de los rojetes del ente autónomo que ha vuelto a poner de psiquiátrico al jefe Almuiña.

Rafalores asegura que el panel lo ha colocado Portos, temporalmente, para advertir del peligro de la doca tal cual hoy. Pero como hasta ahora a nadie le ha pasado nada, el alcalde cree que la intención real de los socialistas es privatizar un espacio terrestre y acuático de uso público. Y hasta aquí todo bien. Pero lo que no puede Don Jesús es hacer una llamada volcánica e inmediata a Jacinto camino de Santiago, -con el que tenía precisamente una reunión esa misma tarde-, tirar de freno de mano fuera de sí y poner el morro del tequi otra vez hacia Baiona para montar una nueva cruzada en plena erupción interior. Mejor hubiese sido serenarse por el camino, llegar al despacho de Jacinto con una sonrisa, proponer ocupar la mesa, además de con los papeles, con una copa y un aperitivo, y con buen rollito comenzar a dialogar, aclarar, negociar y alcanzar un acuerdo sin necesidad de provocar guerracivilismo.

Pero no, Don Jesús, al que veía más calmado desde que ganó las elecciones, eligió la bronca como herramienta para entenderse, instigando las reacciones más tópicas y vacías. Entonces, la derecha rotunda y básica volvió a enterrar sus carencias bajo las aguas para deleite de las futuras generaciones de arqueólogos; y los rojos dieron una muestra más de la soledad desamparada y el hueco sin fondo en que les dejó Charlie. A estas alturas el que más quiere a Baoina es Xosé. El electricista es el que mejor la entiende entre empalme y empalme. Toca revisar aquella pieza dramática del desaparecido y peculiar Carlos Berlanga: eso no fue amor/ deja de llamarle dolor/ solo traición, traición.

Estoy desando abrir la revista del IEM

J.G. Val Miñor


Creo que mañana presenta su revista el IEM en Capitanía de Baíona: la publicación más amena y divertida del valle. Un buen momento para ahondar en mi conocimiento. Esta vez proponen un estudio meteorológico, apasionante, fijo, del Val Miñor, durante el primer tercio del siglo pasado, obra del profe de químicas de las Escuelas Proval -que ya es hora de que cambien de Salón de Actos, que da pena-.

Vamos a saber qué tal tiempo hacía en el Miñor en el puente de la Constitución, o del Primero de Mayo, un año del primer tercio del XX, por ejemplo, y lo comparamos este. A ver si empeora, si se calienta el planeta o no, si el cataclismo que nos anuncian se queda en mero atrevimiento o está basado en hechos empíricos bien calibrados. También, seguro, será un placer la memoria –otra memoria- sobre Chan do Cereixo, de la arqueóloga Rosa. Chan do Cereixo es nuestra referencia, habría que crearlo de no haber existido: sin él perdemos el norte, y esta gente se aburriría mogollón y no sabría cómo matar los días, que son muy largos ahora en elecciones.

Después otros artículos de variada gente, al parecer. Como Caíno, que con sus óleos nos demuestra siempre que el arte es algo más que eso que nos presenta. Pero nos hablará de pintura, con un par. Esta vez hecho en falta los pajaritos de La Cigoña sembrando relax en La Foz; o las elucubraciones sobre Colón y Pinzón de un tal Felipe, o Filippo, que se pasa la vida con un gesto de mala leche, una seriedad impostada, descubriendo el atlántico, o elucubrándolo, con su acertada historia alternativa sobre cuál, finalmente, fue el lugar donde nuestros aventureros de ultramar fueron despedidos de la entrepierna materna: hombres sobrados de sueños, unos, de acusaciones otros, que por su culpa Avelino Sierra, el abnegado historiador paisano, se ve obligado a componer en castellano viejo cada año cuando la bronca medieval para después ser señalado como traficante de telas baratas o comisionista de ribeiro peleón.

Yo, que soy un pijo sin causa, me voy a coger los palos y a hacer unos hoyitos con mi amigo Manuel Conde después de que venga de Disneyland París de aguantar a la jefa y a los peques, que le traen por el camino de la amargura a este burgués de izquierdas que se muere por ser fascista y nunca lo consigue. Manuel siempre me dice que ya no quiere tener más amigos, que con los que cuenta está servido, incluso no le amargaría prescindir de alguno. Lo que le pasa es que no conoce al profe de químicas, ni a Caíno ni a Felipe/Filippo, y, posiblemente, –porque es muy raro y no por los encantos evidentes de la dama-, no encuentre en Rosa su media naranja. Pero le voy a llevar la revista del IEM para que se descojone, que empiece a ver esta dichosa vida más en positivo y lo podamos sorprender haciendo más amigos. Para siempre, como lo son de uno Alfonso de Lis, que para mi va a ser alcalde de Gondomar; o Charlie, reciencomulgado dando un abrazo a la salida de Santa Liberata a un jubilado. Con el que no se llevaría Manu es con Don Jesús. Solo verle se echaría a llorar de miedo como un niño entrañable que es. Nunca podría ser de su panda.

La salida de misa

J.G. Val Miñor


Gracias, Alejandro, por tu video de salida de misa de la tercera edad. Cuando aquí todos me han retirado, eres el único que hace algo por mantenerme en la pomada del valle, en la vieja y triste actualidad del Miñor. Todos los añejos de Baiona saliendo y unos políticos por el medio buscando la fe de los votos. La misma obrita menor, el mismo sainete. En la primera oleada, un borbotón de mayores rompen en estampida la puerta de Santa Liberata. Y aparece Teresa Pérez, departiendo. Más atrás Charlie, traje sin corbata, que desaparece de cámara dando un abrazo y sonriendo, como no podía ser de otra forma. Otra oleada de fe nos muestra a Manolo Villar, corbata roja, saludando, sin transmitir, a un jubilado de su causa. Más viejos, más modernidad antigua, y Chicho que entra en campo, con cara de travieso haciendo el paseíllo electoral. Pasan y pasan más, y al final, solo, Don Jesús, el gran pastor, trajeado también, abandona por el lateral de la puerta el templo. Y después el último viejo, el más in, que es pisar el atrio y abre el móvil a revisar sus sms. Y bueno, se me ocurre. ¿Cuántos años más de cutrerío en Baiona?

Voy a la presentación de los socialistas a Gondomar. Al candidato Alfonso De Lis lo acompañan Enrique Curiel y Dolores Villarino, presidenta del parlamento gallego. De lis enseña sus manos para convencer al Lois Tobío de que están limpias. Me ha gustado De Lis, se lo dije al terminar. Empiezo a creer en su proyecto, que me da la impresión de que va a ser claro y directo, y eso es de agradecer. A De Lis le pidió su hijo, al abandonar su casa camino al auditorio, que le hiciera el favor de no ponerse nervioso. Pero estaba emocionado y como con rabia. Este hombre, por el cual no daba un duro, me ha demostrado que quiere de verdad a su pueblo, y que su pueblo, que no está ciego, le puede hacer alcalde. De Lis le echó muchas pelotas al discurso y alguna lágrima que le saltaba mientras hablaba. Es un político con corazón que quiere desterrar el luto de su pueblo. De Lis dejó en la noche un mensaje sincero, que creo que ha calado. Un mensaje sin banderita y sin pin, aunque parezca metira, y sin coñas, pero válido. Esto promete sin prometer, que es lo que quiere este hombre: el mensaje de los hechos consumados.

La salida de misa de la tercera edad electoral en Santa Liberata. El abrazo de Charlie, que sigue empeñado en comulgar. Manolo Villar triste. Chicho, con sonrisa de cachondo mental, que es lo que siempre quiso ser y a lo mejor no le salió y se quedó en algo menos divertido y doloroso. Don Jesús asido a su apatía congénita. Y frente a este espectáculo previsto, voy a Gondomar y se me aparece la virgen de las manos blancas, Alfonso De Lis, que consigue hacernos quedar con un mensaje muy claro y directo, desnudo, pero lleno de recuerdos: a su hijo, a sus compañeros que ya no están y le emocionaron… A Alfonso no le gustó nada que manchara esta columna diciendo que me vio días atrás y no me saludó; y me llamó a las once de la noche a casa muy enfadado para pedirme cuentas. Y eso que dijo en el Lois Tobío que él no se dedica a estar llamando a la gente todo el rato, que no lo necesita, que las cosas se dicen una vez y basta. Gondomar puede tener alcalde socialista, y hasta el sábado tenía muchas dudas y lo dejé escrito en el Foro edición impresa. Estaba equivocado, aunque siempre se puede perder. Pero yo, De Lis, Alfonso, coño, quiero que algún día puedas decir lo que dijiste de tu número dos, Manolo, porque fue muy bonito. Quiero también ser de los que, siendo amigo de antes, siga siendo amigo tuyo después de conocerte. Ganes o no la alcaldía. Dos siempre se saludan si uno de ellos quiere.

De Mitin

J.G. Val Miñor


El sábado por la mañana fui de mitin con los del PSOE. De mitin disfrazado de inauguración de sede electoral. De mitin vestido con tortilla y empanada para todos. Pero también lo fui el jueves. Esta vez un toque informativo socialista sobre el casco viejo baionés, que es el único casco viejo del sur de Galicia, conjuntamente con el de Tuy, que nos queda, simplemente porque no hubo más. Uno mira a una ensenada atlántica y el otro al Miño. No sabría con cual quedarme. Y falté a la presentación mitin de los sociatas de Nigrán, o sea, de Efrén Juanes, el hombre con menos manos izquierda, junto con Isa, en las filas del PSOE del valle. No estuve con Efrén, mi amigo Efrén, y eso que me mandó dos sms preparados para todos, post comida, uno para convocarme y otro para darme las gracias por haber asistido. Sólo consiguió despertarme el par de veces que conciliaba la siesta merecida después del ajetreo de las noches de weekend. Charlie me tuvo en Sabarís con dos horas de sueño. Pero le volvió a salvar su intuición:

-Gracias por venir, Alfredo, que ya se que a ti esto te cuesta.

Carlos apareció de Prada a dar su primer discurso de los que sólo él sabe dar en este valle, y en muchos kilómetros a la redonda. Algo que solía hacer antes casi siempre, cuando le dejó ser alcalde un añito Manolo Villar. Charlie rompió el programa, aparentemente, y para poner aún más cachondos a los congregados, empezó a tirarles tejos y nombrarles desde la tribuna.

-Estamos aquí para disfrutar todos de esta mañana de luz y calor. Atrás quedan las jornadas frías y negras de finales de octubre. Por cierto, allí veo a fulanito de tal – y seguía el tío-.

Estaba en su salsa por vez primera en mucho tiempo y le sobraba el guión. Ese es el Carlos que me dice algo. El Charlie que lleva una virguería de años en esto y ya ha aprendido todo lo que tenía que aprender, que ya no tiembla en público, y llega ahora para dar lo último y lo mejor de su vida política, que empezó hace la leche, cuando, –me contó un día fumando un cigarro matutino en su despacho de esos que tanto añoro-, era el delegado de la clase en el cole. Carlos ha decidió en Sabarís tirar el lastre de lo estudiado y previsto y agarrarse a su intuición, que es lo mejor que tiene, porque se la ha currado. O sea, lo contrario de María José, la consellerira de Política Territorial, que le precedió en la tribuna, pero que llegó a Sabarís para dar una clase práctica más de discurso visceral/vertical político, pero chapado, y claro, eso se nota y no emociona tanto. Pero cada día lo hace mejor y ya empieza a parecer que improvisa, y por lo tanto a divertir. A su lado estaba Isa, que no contó nada pero que el otro día, en cambio, en el tema del casco histórico, largó mejor que nunca y, como su jefa, empieza también a aprender y a entretener, y por lo tanto a perder encanto, porque a mi me gusta la Isa precaria que se defiende como un doberman de los latigazos encabronados de Don Jesús, o del que cuadre. A ambas, algún día, les tocará hacer el camino de vuelta en el que ya tenemos, felizmente, a Carlos.

Charlie está con la trituradora electoral a tope y me huele a regidor baionés. María José Caride llegó con una pasta de maquillaje recién puesta en el coche oficial, de camino, retocada justo antes de desembarcar, que le saltaba del calor que hacía en la plaza pública de Sabarís, donde Don Jesús, el 22 de octubre pasado, comenzaba a entender que las municipales son muy perdibles. María José, o María Xosé, que me da igual como a Isa esto de hablar gallego o lo que toque, porque se habla o no, y punto, y lo decimos a riesgo de que se nos reboten, pero ya ves que nos da un poco lo mismo; digo, que la conselleira de la cosa Territorial dio un discurso interesante, pero que Charlie se salió. Me gustó cuando pidió a los independientes que dejaran de amargarle la vida a Baiona. En ese momento, pasó por detrás del socialista un vecino ensimismado, mirada al suelo, pensando en sabe Dios qué, y ni se enteró de que mi amigo estaba dando el callo electoral. Los niños seguían botando en los hinchables que les montó el cool-hunter socialista, Oscar Rodal, coño, un primo de Don Jesús. Niños a botar y mayores a votar PSOE, -si quiere el Dios electoral al que tanta fe le tiene Carlos cuando aparece por Santa Liberata a dar golpes de pecho y a tocarle las pelotas a Don Jesús-. Efrén sorprendió en su presentación con una conexión acompañada de imagen con los gallegos en la diáspora. Por cierto, también estaba en Sabarís Alfonso de Lis, que me tiene olvidado y ya no me saluda. O eso me parece. Tampoco me saludó Mosquera el viernes por la mañana cuando cruzaba, junto con su jai, el paso de cebra de los juzgados vigueses. Este sí que no me vio. Oye, le noté los últimos disgustos. Está algo desmejorado. Ánimo, Mosqui, que no eres ni el único ni el último golfo. Venga, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Alberto coge la maleta y a Argentina

J.G. Val Miñor

Alberto Valverde se va a hacer las américas, que para un político que no es un político, como es este el caso, es ir a robar votos a Argentina y Uruguay porque le manda el partido, el PP pontevedrés que hoy es Rafalou y Albertofei. Le va a cantar el karaoke en el aeropuerto al pasar por el arco.
Antes presentó la lista. El chaval banquero de 28 tacos que un día pasó por la sede a presentarse a la OT del PP de Nigrán, al frente. El ideal. Lo eligieron porque vieron que daba el perfil. Un tipo que puede aprender fácil. Un disco virgen con trampa. No me gusta su pinta. No me dice nada. El tiempo me volverá a dar la razón, que por otra parte es evidente. ¿Para que tenemos el olfato los mortales sino para entender las cosas que están por llegar?

Veo que está Blanquita, de los Andrade Olivié: Ronáutica. Nigrán va a por amarres de la mano de esta familia. Mucho Club de Campo y mucha rutina. No hay más compromiso que la vaciedad. Los problemas de los demás son de ellos, que nosotros ya tenemos bastante con lo nuestro. Eso sí, sin meternos con nadie, distantes y distintos.

El entrenador del fútbol del Vilariño, Villar Barros, está en la lista. Agradecido por el campo de hierba artificial que le puso Rafalou, le va a echar una mano. Siempre se pueden arrancar votos de tanto espectador, jugador y mogollón que depende de una pelota, normalmente jugada sin criterio. Los que lo tienen no sirven, no valen: ni para la política ni para el fútbol ni para nada. Usualmente.

La renovación de la lista de Valverde es menos de más de lo mismo. No me ofrece confianza el slogan de este señor. ¿Confianza? Los gallegos emigraron a América en busca del pan en tiempos, o en busca de la libertad. El dinero continúa en manos reducidas. El ochenta por ciento de la población maneja el veinte por ciento de los recursos, y viceversa. Son datos.

La bronca del Plan Millares ha dibujado una polvareda que todavía levita y nos deja en penumbra. Entre la bruma podemos ver a Rafalou agarrándose a un clavo ardiendo; a Millares siempre desnortado; al chaval candidato facturando la maleta para Argentina; a Blanquita, una niña muy Club de Campo; a gente que me pega que entiende de fútbol poco; a Salvemos Monteferro y su hada madrina Margarita Ellesppe; a Efrén Juanes bajando en la estación del Norte madrileña donde me iban a recibir mis novias de la movida cuando la estación estaba abierta y Madrid era una fiesta; a Jorge Soto y Manuel Doldán compartiendo un vino nocturno en el Serrano haciendo del bipartidismo entelequia; a Antonio Fernández paseando en el cochecito a su recién nacido UCN que siempre va llorando y alerta de su presencia a lo lejos; a David Giráldez sobreviviendo a la quema de su fiesta que no valía ni el Prever; a Manuel Rial en bombachos entrenando el swing; a otro chico del IEM jurando por Don Paco; a Carlos Quintas esbozando un proyecto con desdén y prepotencia; a José Rial sin encanto todavía; a Avelino que quiere ser un muerto cachas y se pasa en el GYM la recta final de su peculiar vida…Y cuando te sales de esta espesa turba, te encuentras solo. Muy solo.

¡Qué mal repartido está el mundo!

J.G. Val Miñor


Los trabajadores de la basura de Gondomar piden y consiguen unos 80 euros más al mes y tal vez unos vestuarios donde cambiarse y mascar su pobreza estridente antes y después de cada jornada. Su pobreza es mi pobreza. Parecen que lo pueden conseguir. Han intuido que ponerse en jarras en tiempo electoral es letal, y como Silva quiere renovar, -¿para qué?-, ya le dio el aumento justo. Ahora, en vez de ganar ochocientos, ganan ochocientos ochenta. Perfecto, vayamos abriendo el Moët & Chandon.

Voy al blog de Álex, que ya ha incorporado videos. Crece el blog de Alejandro al unísono que persiste y persigue al valle la misma sombra, triste, aburrida, insípida, de Don Jesús; del presidente honorario Gayoso, que suele hacer la misma gracieta esperada en cada convención anual de la entidad, en el parque ferial o donde toque; y la de Manolo Villar, que está en un callejón sin salida político. Pero es lo de menos. Yo lo veo en un callejón sin salida personal, muerto de vida, con la cara al uso, y le queda lejos la alegría con la que se movía por la medular del Erizana, cuando cubría campo, me dicen, como Víctor o Makelele, no como Fernando Redondo.

Los treinta represaliados del 2 de junio de Nigrán, cuando el PGOM de Millares, el de la vergüenza, parece que van a ser representados jurídicamente en grupo para defenderse de de las acusaciones de desorden público y la multa de 3.000 euros. Álex que también lo ilustra con imágenes. En ellas puedo ver al amante de las piedras, Xosé Lois Vilar, con los ojos rojos estallando de odio, provocando y haciendo que los demás lo hagan. Allí se insultó a quienes ya se insultan por sí mismos. Se podría conseguir retirar el PGOM algo más educadamente. ¿Dónde está el buen gusto?

Unos se lo llevan crudo mientras a otros nos dejan las migajas. Todo bien escenificado, eso sí. Están los dirigentes incompetentes que en cuatro años nada hicieron: se reservaron para al final ir inaugurando por inaugurar, o presentando proyectos, que como dice Álex, la mayoría acaba en los cajones del olvido o son retirados para volver a ponerlos sobre la mesa con el nuevo cuño. Todo para ganar el voto del pan propio. Después están los contestatarios robotizados, que replican por replicar, porque todo es susceptible de ser rechazado. Falta amor, falta talento, falta honestidad, falta educación. En el valle y en todos los sitios. Como decía Woody en Annie Hall, los que no saben nada dan clases de matemáticas y los que saben matemáticas dan clase de gimnasia. Unos lo ganan todo y otros parece que nos dedicamos solamente a perder siempre. Lo peor no es eso: es que por encima nos marginan, nos desprecian, nos dejan sin oportunidades, se ríen desde el coche oficial. Y el sumo del absurdo: somos muchas veces despreciados por los que a su vez han sido despreciados y utilizados. Esto, mal que pese a unos y a otros, cambiará tarde o temprano. Tanta barbaridad no puede ser eterna.

Leña a la hoguera electoral

J.G. Val Miñor

El Val Miñor arde electoralmente. Es tiempo. El PP de Don Jesús aun no presentó la lista y no sabemos cuántos primos se quedan, cuántos se van, cuántos pueden aparecer. La familia bien, gracias. Ayer tocó acto electoral/PP en Baiona. Los alcaldes inauguran para ganar votos. Inauguran lo realizado hace tiempo, lo que se está ejecutando y lo que vendrá. Todo vale en la carrera electoral para todos. Y es lógico, se están jugando el pan, algunas veces su ilusión, y otras el pan mojado en ilusión. Y anuncian cuando no inauguran.

Abre Don Jesús la traca electoral miñorana semanal el lunes. Presenta el futuro Museo de la Navegación de Baiona. Lo hace del ganchete de lo que le queda en Galicia y para el mundo: Rafalou, el presidente de la cosa provincial, y Gayoso, el presidente vitalicio y honorario de Caixanova. Ya saben: Caixanova es PP y Caixa Galicia más PSOE. Se decantan las entidades y las empresas y los políticos y las autoridades se aman en público. Un error, sin ambages. Se enganchan futuros sin necesidad, romos de visión. Se levantan compromisos que los accionistas ni los sufridos ciudadanos tendrían que soportar. Lo de siempre, un puñado jugando con el pan de todos.

Lleva Don Jesús cultura a la villa y me parece muy bien. Todo lo que sea conocer nos servirá para no cometer injusticias y torpezas con el prójimo en el futuro. Don Jesús es muy mejorable, como lo somos todos. Unos más que otros. Pero el traje no le queda como a Charlie su Prada, o a Corina su Carolina Herrera. A Perly una encuesta en prensa le da la mayoría absoluta. Los catorce. Porro anuncia una lista con los de ayer. Rafalou tiene muy atado el partido en el sur y se está dejando la piel para que se produzca el milagro. Juega el PP con el terrorismo y los terroristas con el gobierno. Y ZP ya ha dejado de encontrarle la gracia a todo esto. La mano dura está a la puerta de la esquina, sobre todo si las municipales no marchan.

Y Manolo Vilar dice no entender cómo la memoria del proyecto del Museo de la Navegación no concreta que la Casa Carvajal fue adquirida en 1990 cuando él era el monarca republicano de Baiona y ya se disponía a casar a mi amigo Charlie por lo civil. Manolo sembraba modernidad, casi sin querer, en la villa; y los paseos y el primer aparcamiento que fue una guerralocal ciega como la sinrazón. La cultura y la dignidad la debe traer Charlie. Manolo ya hizo y Don Jesús quiere seguir en la pomada sobre los hombros de Rafalou y Gayoso. Haciendo oídos sordos a su profesión, a la que le ha brindado un sentido homenaje de la mano de Manolo Ferreiro y los pantalones de Pousa. Es mi valle. Siempre tan reconocible.

Ruido

J.G. Val Miñor

Y entonces apareció Xosé Enrique Fernández, el tío del BNG baionés, mi amigo Xosé el nacionata, tirando de la misma nota de hace cinco meses cuando ya advirtió que Don Jesús estaba metiéndonosla doblada con el Aral.

-Son cien plazas menos las que nos retira este señor de superficie. Para hacer más rentable el aparcamiento a la concesionaria. A los portugueses.

Pero Don Jesús, que es un alcaldazo con mucha imaginación, enseguida le dijo que se trata de humanizar Tendales, esa plaza que asegura que será el centro del pueblo a base de mucho deporte, mucha patada al aire. Y con la pieza vacía del genial Manolo Ferreiro, algo así como el antimiguelángel local. Un bárbaro del arte. Sólo le queda plantar una escultura de Pousa con los pantalones hasta el cuello, ese galeno popular/Popular. Don Jesús viste de corto a Baiona, dejándose llevar por sus coaligados Manuel Vilar y Miguel Pérez, que se pasan la vida casi en tanga entre Vig Bai y Vig-Bai.

Y Carlos Silva, mi amigo Carlos que dice que no se había enterado de los ases en la manga que se guardaban Mosquera y Garrido con el tema de las mordidas inmobiliarias; digo, que Carlos pone sobre el tapete treinta y pico mil euros más a Geseco para que la bronca dé paso a la calma electoral y él pueda sacar adelante la alcaldía por tercera vez consecutiva. Que por pelas no quede.

En Vigo Isaura Abelairas, que va en la lista de Caballero para la alcaldía, llama mamporrero del PP a José Manuel Fernández Alvariño, al que tacha de estar siempre echando una mano al centrodere desde la presidencia de la Patronal pontevedresa. A Perly, esa alcaldesa que es una pena que se deje rodear de tanto cachondo y cachonda de la democracia, le ha sacado la concesión de la grúa Alvariño. Ya ves.

Efrén Juanes vuelve otro finde de Madrid y asegura nada más pisar la estación que Antonio Fernández puede ser que tenga previsto continuar el PGOM de Millares. Vamos, que son lo mismo. Mi amigo Antonio le acusa de olvidarse de que él llevara una moción para romper el contrato con el equipo redactor, y, lo que es más serio, que el socialista ha roto el pacto de no agresión y fair play para la campaña electoral. Hasta va a tener razón el independiente.

Lo dicho, voy a ir al observatorio a pedirle uno de esos catalejos increíbles que tiene Ángel Rodal, el primo de Don Jesús, y me voy a subir a los montes de Camos o a la Sierra da Groba, para extraer algo de luz. En el suelo del valle hay mucho ruido.

De inauguraciones

J.G. Val Miñor

Alfredo Rodríguez Millares ha decidido inaugurar todo aquello que se mueve en Nigrán. El alcalde va de inauguraciones independientemente del estado en que se encuentre la obra o de qué administración haya aportado el pastón.

El otro día fue la guardería municipal, que la declaró de la partida sin muebles, sin jardín, sin nada ni nadie, apenas el tejado y cuatro paredes donde colocar la placa con su nombre. Después pasó por el faro de Bernardo Vázquez y le pareció bien hacer lo propio. Luego se cruzó con el paseo de madera de Playa América, que ejecutó y terminó Costas hace un montonazo, y tiró otra vez de agua bendita. No se qué le queda. ¡Ah, por cierto!, las obras de reforma de la Plaza de Abastos de Ramallosa, que inaugurará también en la campaña electoral, estén como estén de avanzadas. Y a lo mejor alguna humanización realizada también hace buen rato o algún saneamiento. Todo lo que se mueva lo va a inaugurar este regidor terminal sui géneris que hizo prácticas de empresa en Nigrán de la carrera de Empresariales, o algo así. Un mal estudiante haciendo inauguraciones, perdiendo el tiempo intentando engañar al personal, haciendo partido o no se qué, en vez de estar chapando para ver si de una puñetera vez saca esas asignaturas o cursos enteros que le quedan colgados. Millares deja todo colgado, a medias. Dejó colgado a Nigrán de promesas, de Plan General de Ordenación Municipal, de auditorio, de puerto deportivo, de la leche; y dejó un montón de asignaturas, y acabará dejando, si sigue a este ritmo, hasta a la parienta que ya le empezará a sacar defectos. Pero esto es normal.

Don Jesús también inauguró el monumento a los médicos del pueblo. Y lo hizo con una pieza plana del plano Manolo Ferreiro, que tiene el valle inundado de cosas simples y vacías, sin alma, en una especie de alegoría de la miseria cultural de nuestro valle que se debate entre la tradición más estricta y la ultracultura, que casi nos cuela, del IEM.

Políticos de cartón piedra que buscan su pan: este sí de carne y hueso. Gente empapada en cultura con C mayúscula, que hace tiempo que aburre y está superada. Entre las esculturas de Manolo y la Revista del IEM, las inauguraciones del convulsivo y mal estudiante alcalde terminal Millares, las reivindicaciones del Salvemos Monteferro, que tienen guasa, las propuestas cerradas de las comunidades de montes y ecologistas cargadas de tufo apocalíptico, y todo esta feria de vanidades esperpénticas; entre tanto mitin y tanto pin, el valle es confusión.

Debemos subirnos al observatorio de aves de La Foz, con el primo de Don Jesús, para desde allí, con estos catalejos tan acojonantes que han pillado, poder tener una visión más limpia. Nos aportará luz. La necesitamos. De verdad.

Paz social (II)

J.G. Val Miñor

Los trabajadores de la basura de Gondomar avisan. Irán a una huelga indefinida hasta que los salarios mejoren. Piden al Ayuntamiento que extienda la retribución anual a la concesionaria de lixo, porque de lo contrario Geseco no va a tener pelas para subirles el sueldo. Los obreros buscan la paz social en la villa condal como en Nigrán lo hacen algunos después de levantar al personal, al margen del tanto por cierto de razón que pudo haber en todo ello y de la manipulación de los sentimientos, tan débiles, de los más débiles.

Pero lo duro de todo ello es que hasta la paz, la paz social, tiene un precio, como si lo tuviera realmente. La paz social, como la dignidad, no tienen precio, es algo impagable. Unos la reducen a retirar los tres mil de vellón y otros a que les suban un puñado de maravedíes el sueldo. O eso parece, simplificando. O no, que diría Rajoy.

El valle, mi valle y el de todos, o el de todos y el mío, no va a encontrar la deseada paz social a golpe de euros, puñado arriba/abajo. La paz social llegará por la educación y la formación, que será la que realmente impida atropellos sinfín.

No estaría de más ir devolviendo esa paz social, que no es sino, al final, la simple dignidad, en esta campaña electoral. Que paren las banderitas de ondular, y que se tenga cuidado con los mensajes y la forma de lanzarlos. Cada día más gente, de este valle de lágrimas y de todos los valles y lugares, creo que empezamos a exigir, con contundencia y con respeto, que debemos ser tratados y considerados como seres inteligentes. Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid. Lo demás, como dicen mis niños, es para concluir con eso de “ponte un pin”. O sea, no me sigas vendiendo una moto que hace tiempo que dejó de andar, y que ya va aburriendo.

Al valle llegará un día que no se le gane perdonando tres mil euros o subiendo el sueldo un puñado de maravedíes que pone en circulación Avelino Sierra cuando llega el Primero de Marzo. Cuando La Arribada. Cuando las calles del casco baionés despiden olor a chorizo frito y a vino estragado por el empedrado. Charlie, tú sabes de lo que hablo. Díselo a los que siempre perdemos.

Paz social (I)

J.G. Val Miñor

Efrén Juanes y David Giráldez, o sea socialistas y nacionalistas de Nigrán, piden ahora paz social y que el juez paralice el proceso que puede acarrear multas de tres mil euros para unos treinta vecinos denunciados por montar la bronca el 2 de junio cuando a pedradas retiraron el PGOM de Alfredo Millares Rodríguez, ese alcalde que ha perdido el norte, si es que algún día lo encontró, y al que siempre le queda una penúltima por hacer. Como el otro día, que inauguró la guardería infantil municipal sin muebles, sin personal, sin jardín, sin nada, solo paredes, una de ellas para pegar la placa inaugural que al parecer ya la han arrancado.

Piden Efrén y David que se recupere la paz social, algo así como el silencio de los lobos que aquel 2 de junio bajaron de nuestras sierras y dejaron el consistorio sin un cristal por romper, prácticamente. El Val Miñor continúa en lo mismo, es decir, el debate eterno entre el silencio de los corderos y el de los lobos: de los que asumen la injusticia porque sí y porque algún día ellos también acabarán aplicándosela a otros, y el de los que a falta de saber manejar argumentos lo hacen infligiendo la razón de la fuerza que es la mayor de las sinrazones.

El valle tiene un gran agujero negro de educación y civismo, y la sociedad en general, y por ahí se desangró, desangra y desangrará. Una precariedad que nos está costando mucho más que tres mil euros, que es el chocolate del loro para unos, o la ruina para los que tenemos como único realmente consistente la pobreza y la precariedad.

Es tiempo electoral y los partidos equipan con banderitas a sus defensores para que acudan a blandirlas a los diferentes actos. Se les pone la banda musical, se les convierte en tribu y se les asegura que, esta vez sí, ellos saldrán ganando porque se va hacer lo imposible desde lo imposible. Después llegan los obstáculos y siempre aparecerá una disculpa que a algunos les dé aire para alimentar la esperanza. Nadie habla claro en el valle ni en ninguna parte. Esto es miserable. Falta educación y honradez. De nadie te puedes fiar.

Manuel Quintas

J.G. Val Miñor

Quintas nos vuelve a dejar otra escultura en el valle. Esta vez en Baiona. Se la dedicó a los médicos. No se comió demasiado el coco, afortunadamente, otra vez. Abstracción simple o casi cero. O sea que puso un libro abierto, y sobre él la serpiente y el báculo, todo en piedra, nuestra piedra de la sierra del Groba. Antes, para homenajear a los marineros, nos donó a un patrón gobernando un barco, que ya es una loseta más del paseo; y para recordar al escritor Torrente Ballester, pues nada mejor que otro libro, su bastón y sus gafas. Y como no tenía suficiente con tanta simplicidad, para homenajear al Club de los Leones del Val Miñor eligió un león, pero se lo rechazaron o algo pasó. Manolo se encuentra, como todos en principio, con la superficie de las cosas. Pero él se queda a vivir en ella. Retira el alma de las cosas y las deja frías. Nunca se pregunta qué puede haber detrás. No necesita preguntarse por nada. Es la respuesta artística inevitable que sale de un pueblo que no se quiere complicar la vida, donde, como ya os dije, la resignación y la rutina, el aburrimiento y no la calma, tiene buena prensa, no está mal vista.
-Mira que bonito le quedó el marinero.
La estatua está en Tendales, al lado del edificio del Centro de Salud,de Alfonso Penelas. Dos creadores opuestos: Alfonso y Manolo, compartiendo el mismo espacio. Y falta el campo de fútbol. Don Jesús se está volcando con Tendales y va a dejar la zona preciosa. Un campo de fútbol de hierba sintética; la pieza de Manolo Ferreiro al lado; los edificios con sus fachadas monótonas y también muy pétreas, y el modernísimo crisol de aluminio del Centro de Salud de Penelas que es un ejercicio de matices, de libertad, de creatividad, de atrevimiento.

A la inauguración, además de Don Jesús, asistió Lorenzo Pousa, que siempre pone su granito de arena para la causa popular en cada cita con las urnas desde la autoridad y el respeto que le da ser el Médico del Pueblo, y eso lo quiere utilizar el alcalde para impresionar. El también tiene prestigio como galeno, bien ganado, y de ello puede dar fe Quico, al que le salvó la vida no hace mucho con un boca a boca rotundo cuando a su corazón se le habían cruzado los cables. Lo mejor de Pousa son sus pantalones, que los lleva hasta el pecho de subidos, y le dan un aspecto muy moderno e iconoclasta. Los pantalones de Pousa y las esculturas de Manolo son la referencia estética del centrodere baionés para las municipales.

La Baiona más rancia y cutre va de inauguraciones. En el Faro se leyó: “al acto acudieron numerosos vecinos en homenaje a todo el personal sanitario del municipio. El regidor destacó la importante labor que prestan los profesionales de la salud. Pousa agradeció el homenaje en nombre de todos los trabajadores”. Lo que no me ponen es si Manolo Ferreiro cerró su discurso con un ¡Viva el Rey, Viva España!

De paso que voy a ver a Charlie al auditorio, acerco a Nuria y a Alfredo a Baiona a pasar la Semana Santa. Mis hijos tendrán que hacer un ejercicio de abstracción cuando crucen Tendales para quedarse solamente con el edificio de Penelas. En casa no gusta como está dejando Tendales Don Jesús.

Días de fútbol

J.G. Val Miñor


La penúltima bronca electoral es el nuevo campo de fútbol del Aral de hierba sintética. Para los del Erizana es bastante chapuza y se queda a medias de todo: ni tiene dimensiones para jugar las categorías superiores, los vestuarios se reducen, y las pistas de atletismo son inapropiadas para competir. Utilizan a Charlie para extender su voz, a este amigo que va para alcalde, al que le deseo muchos votos y suerte. Aunque para mi, el gran problema es la iniciativa, sin más, el hecho de poner un campo de fútbol en el centro del pueblo en vez de un parque con alguna instalación moderna e integrada, por ejemplo, cultural. Es, debo decirlo Don Jesús, una horterada, que proyecta una imagen de Baiona como muy antigua, ñoña, muy del antañazo, que diría Pacoumbral.
Resulta que nos cuenta Álex en su blog que, Alberto Núñez Feijjo, ese político que tiene tan pocas luces como para aparecer del ganchete del presidente de Pescanova haciendo declaraciones de partido y al que quiere verle casado Don Manuel, animó a Bertín Valverde en el Pazo de Urzaiz a no echar en saco roto el trabajo bien hecho por Millares en este cuatrienio ominoso. Subrayó lo muy bien que conoce el candidato a Nigrán y viceversa. Alberto Fei también destacó Porto do Molle como la plataforma industrial que la localidad necesitaba para crear puestos de trabajo y riqueza. No se puede ser más cínico ni estar más equivocado. Imagino que la fama que tenía de buen gestor cuando estuvo dirigiendo Correos tendría que ver con que no se le perdían muchas cartas. Mal vamos si el futuro de Nigrán pasa por la fábrica. Al chaval Bertín, lo que se dice controlado, lo tienen en su casa y los clientes de la sucursal de Ribeira, claro, siempre y cuando no se quite los manguitos y la bisera para no despistarlos. En cuanto a la herencia de Millarón, lo único que le ha dejado es el aparato de karaoke con la cinta de alcalde para que entrene disciplinadamente por si al pueblo le cuela un regidor en playback y arramblan con un buen puñado de votos el 27 con eso de que son PP. Primero se secuestra al partido, a las siglas, y luego al desamparado. Es una pirámide perversa que terminará agotando la democracia, pero que da de comer a mucha gente, por ahora. No es una política de crecimiento sostenible.

Baiona se suma en un apagón de mediodía. Pérdidas para vecinos y empresarios, se oye. Más ecos del pasado. El lavadero, que debe tornar al Groba para que nuestras madres de toda la vida continúen a lo suyo: deslomándose fregando mientras diseccionan inteligentemente la actualidad básica; y para que Don Jesús no se tire en el área cuando apenas intuya el contacto y pida penalti. El Aral, dicen los del Erizana, no sirve para jugar en serio, a lo sumo para que el alcaldazo entrene, a puerta cerrada, la jugada electoral. Un campo de fútbol artificial en medio de un pueblo al que le han venido alimentando con polémicas artificiales, como la de la carabela y su falsa historia topográfica, o como la del campanario de Sabarís y las protestas de los inadaptados; para, mientras, ir sacando cada uno el pan por la puerta de atrás del Palacio de la Carrera, legalmente, con el visto bueno de la Interventora y de Susana, que es muy guapa. No tanto la del lavadero, donde algún día alguno fue feliz por un día. Isa no puede dejarnos sin este referente. Touriño llega mañana para ver la lista de Charlie, que la presenta en el auditorio. CP puede ser el primer alcalde distinto del Miñor, este valle al que sólo han sabido llevar hasta ahora del sudor a la lágrima esposado por el miedo. Alberto Valverde sigue su vía crucis electoral de la mano de Albertofei, de Rafalou, de Chemafi y de alfredomi. Una auténtica tropa de asaltadores de almas, unos friquis, que diría mi hija Nuria. Lo que me revienta es que terminarán volviendo loco a un gran tipo que decidió seguir el consejo de su padre para mejorar de curro y estar más cerca de casa, porque en Ribeira le echaba de menos la familia.

El lavadero

J.G. Val Miñor


Las riadas de Sabarís sacudieron el lavadero, lo dejaron muy tocado. La Xunta parece que optó por un proyecto de ampliación del cauce que no incluye su reposición. Entonces, la gente va al Ayuntamiento y le protesta a Don Jesús, y este encantado de poder llevarlo a los medios para ilustrar lo mal que hace las cosas la Xunta, lo poco que cuenta con los vecinos la institución desde que llegaron los sociatas, para en última instancia deslizar que a Baiona estos treinta de treinta años de democracia de centrodere, siguen sabiendo a poco, no le han venido nada mal y mejor no hacer cambios. Que le votemos, o sea.

El lavadero es un punto de referencia aquí y la gente no entiende la vida sin él. Al lavadero no sólo va el personal a lavar la ropa que no puede ser tratada en una colada normal, según me explicaba una vecina. Las mujeres de toda la vida de ese barrio, y de todos los barrios del Val Miñor y de Galicia, ven además el lavadero como un lugar donde intercambiar actualidad mientras dejan impoluto el delicado jersey de lana del marido que compraron en El Corte. Los lavaderos también son referencia topográfica: todos hemos quedado con la jai en el lavadero para intentarlo, por ejemplo, o saben de lo peligrosa que es la curva del lavadero. No se. La Xunta debe revisar ese proyecto no vaya a ser que por un lavadero arriba/abajo, la modernidad no se abra camino en Baiona. Isa debe tener mano izquierda y rápidamente reponer ese tótem de barrio gallego que tanto de sí sigue dando.

Charlie ya tiene los trescientos amarres para los vecinos de la villa que pasarán a fondear sus embarcaciones en pantalanes dignos y asequibles, en vez de desperdigar los botes con muertos por la ensenada. Vicente Irisarri, finalmente, encuentra una solución para no mover La Pinta y que Don Jesús se desencadene a la nave porque decía que la historia se estaba allanando. Habrá pues amarres, orden en la bahía, y la carabela seguirá en el mismo sitio escribiendo seudohistoria superficial y ondulante.

España se queda con el precio del café de ZP y las mujeronas gallegas lo comentan en los lavaderos de Breogán. Don Jesús se tira, al mínimo contacto, otra vez en el área de la política local para ver si le pitan penalti. Es un marrullero. Hay que tener mucho cuidado con este señor que se tira enseguida, y protesta airadamente si no le pitan falta máxima. Don Jesús no vino a Baiona a dar espectáculo, sino a ganar si hace falta en la prórroga y de penalti injusto. En el Aral de Rafalou, dentro de poco, ya lo podemos ver entrenando este tipo de estrategia. En el centro del pueblo, ¡que tiene cojones!

Al final del andén

J.G. Val Miñor


Fina Álvarez presentó en el Centro Cultural de Priegue “Al final del andén”, su último libro de poesías. Fina es una poetisa del arroyo, de sensibilidad cristalina y directa que canta al amor y al desamor con honestidad y fragilidad.

Cuando concluyó el acto, el alcalde terminal Millares, que estaba allí, se fue a por Antonio Fernández para acojonarle con la especialidad de la casa. Al ver que el vecindario se acercaba al de Unión Centrista de Nigrán para darle ánimos y eso de cara al 27, Alfredo se arrimó reventando en celos:
-Voy a por ti con todas las consecuencias. Te voy a linchar. Cabrón, que mientes más que hablas.
Con lo cual que Antonio se ha ido a la Benemérita a formalizar una denuncia por acoso o amenazas, porque no las tiene todas consigo después de varias movidas de este tipo. Casi va a ser mejor que le pongan unaa pareja para custodiarle de este animal político asilvestrado, rudo, que es Millarón.

El PP quiere introducir al candidato Alberto Valverde, hacerlo conocido como sea. Ayer lo pusieron en circulación en Vigo, esa ciudad que tiene a una alcaldesa igual de hábil en temas de jardinería como con otros ya más políticos. Perly tiene seducción de poder y Caballero va a tener complicado alejar a Corina de la mayoría absoluta. Perly, como CP, son políticos capaces de vivir a la intemperie y salir adelante, gente a la que reconoce el pueblo y le hace suyo, que desbordan empatía y que acaban siendo patrimonio de los demás. Son dominio público, los buscan, tienen vocación de permanencia y transmiten ilusión a todos, aunque vayan de CH y Prada.

En cambio, si les sacas el paraguas del partido a Millares, a Rafalou, a Don Jesús, a Caballero, a Silva, no digamos al chaval Bertín, desaparecen, no son nada, no les votan ni en su casa, porque, o bien pasan desapercibidos, o no convencen a nadie. Son políticos que no dan confianza, que no se hacen querer ni nadie quiere quererlos, que no saben mirar a los ojos de la gente, que abrazan con frío, y a los que siempre, más temprano que tarde, acabamos viendo la trampa.

A Fina la entrevisté un día en el sencillo patio de su casa de Nigrán cuando Manuel Rial le ayudó a sacar su primer, o segundo, a saber, librito de poesías. Era analfabeta hasta los veinte años por obligaciones del destino; pero una analfabeta con mucha alma, que una vez que aprendió un código sólo le quedó traducirse. Estos políticos sin espíritu y con sigla, parásitos de partido, manipuladores del sistema, puede que aprendieran a leer y escribir antes que la desnuda Fina, pero no tienen nada que decir desde su iletrada alma. Solo están en esto para ganarse el pan: su pan. Que Millares haya ido a la presentación del libro de Fina es una prueba más de su rostro. ¿Poesía y amenazas, Millarón?

La pareja

J.G. Val Miñor


Anxo Quintana dijo que el urbanismo del PP en Gondomar es para esconder, porque va a venir la pareja de la Guardia Civil. Los políticos están haciendo una campaña gráfica: los de la izquierda, y divierte, mientras Alberto Núñez pide rigor y hablar en positivo, sin entrar en broncas. El centrodere tira la piedra y luego esconde la mano, como hicieron con los papeles del PGOM gondomareño esos señores, si es que se le puede llamar así.

Emilio Touriño visita Baiona el viernes, Lee esta columna. El presidente mantiene que el PP apela a la bronca y al miedo Ya lo dijimos aquí nosotros. Don Jesús lleva dando la bronca, pero que ni te imaginas, con el traslado de la Pinta unos pies a la izquierda, asegurando que se está jugando con la historia de los baioneses, ni más ni menos. Es un tipo que encarna el jaleo, porque está convencido de que si opinas distinto juegas con su pan. No vamos a ningún lado con un alcaldazo que mete miedo si no se hace todo aquello que se le ocurre; que es capaz de atemorizar a Gabriel, el de la Banda; a dejarlo temblando con el trombón en la mano. Y claro, antes de quedarte sin trabajo le dices que sí a todo y pliegas el pentagrama.

El alcalde terminal Millares sigue a lo suyo. La bomba de Altamira, piensa, es una manera de refrescar la sospecha de corrupción urbanista que pesa sobre el PP y el PINN hasta el 27 de mayo, ahora que Avelino anuncia nuevo pacto entre los partidos y el regidor sustituye en la Comisión a Ana Rial por Jardón. Millares terminó de hacer limpieza. Los buenos ya están unidos otra vez, una vez depurados los malos.

Se presentó al candidato Bertín Valverde en el Pazo de Urzaiz. Atentos: ese hombre de poco estilo que responde a Rafa Lou; el prestidigitador tras el telón, Chema Fi; el terminal Alfredo, y ese cuarentón que gusta tanto a las damas, a Pescanova, y que quiere casar Fraga, o sea Alberto Fei. Estaban pero que muy al loro de cómo le iba saliendo el playback a ese inocente chico que se dejó caer un día por la sede para ver de qué iba eso del Casting para Alcalde de Nigrán 2007-2011, dejándose llevar por la tan precaria como bienintencionada visión de futuro de su padre, para mejorar de curro, aprovechando que tiene títulos, porque lo ve con más porvenir haciendo karaoke al servicio de esta tropa que machacado en una sucursal bancaria de Ribeira cuadrando la caja a última hora.

El PP quiere volver a abortar el turno de partidos camino de convertirse en el PRI del valle. No les llega con tres décadas del miedo, de la bronca, del falsopalio, de la quietud, de bellos paseos marítimos pero recorridos por una ciudadanía en pena. Perly se toma una copa en el Almas el viernes noche y nos cruzamos una mirada sin querer. Estaba sonriendo al hilo de la conversación y no dejó de hacerlo, mientras su cerebro ya procesaba enemigo. Es muy lista y por ello sabe hacerse la tonta genial. No está ahí por casualidad. Es, de largo, mucho más competente que Rafalou, Chema, Fei y Millares. Entiendo que Anxo vino a decir que a estos sólo los apea del Miñor la pareja de la benemérita mientras muchos los sigan viendo como los buenos. O la democracia es ciega, o esta gente le sigue poniendo una venda en los ojos.

Retrato de familia

J.G. Val Miñor


CP reunió en Santa Liberata, en la sede, a la familia socialista del pueblo. Charlie le había dado al coco y decidió que era hora de que, antes de comenzar la recta final de campaña, dar las gracias a los que conformaron la lista pasada y no son de la partida 2007-2011, pero que siguen ahí, echando una manita y algo más. Les entregó un cariño y les dejó unas palabras de reconocimiento cuando la noche se acababa de cerrar sobre Baiona.

La verdad es que ya les empezaba a echar de menos. Estaba un chico, bajo como uno, que no se muy bien como se llama, pero que no se pierde una. Y a su lado una chica muy alta, como una cabeza más, que nunca la había visto reír tanto como ayer y que tampoco se perdió ni una sola cita. También estaba Conchi Vilar, que me echó la bronca por mis artículos porque, entre otras cosas, no le gustaba que pusiera al personal con nombres y apellidos; e intuyó razones en mí, que yo desconozco, para hacerlos con unos y no con otros. Estaba Rafa Lores, cada día más dos, de acuerdo con que Baiona es un capricho. Rafa subrayó que hay que devolver la dignidad a las parroquias, darles saneamiento, aceras, limpieza, cosas irrenunciables como la dignidad.

Rafael Estévez, el tres, también estaba. Y le tuve que sacar de la cabeza lo del centro comercial para Baiona, que no lo acabo de ver. Por lo demás hubo sintonía. Estaba Isa, pero nada Isa. Lo malo que tiene Isa es que cuando quiere puede dejar de ser Isa, y aparentemente ser mejor. Isa trató de convencer a Carlos de que desde Pontevedra también se puede hacer política mirando a los ojos; y Carlos, que está tan ilusionado con ser alcalde, casi le quita toda la razón que en realidad tenía la primera mujer que de verdad contó algo nuevo en el Palacio de la Carrera, donde Soco se quedaba en la guerra estéril y Ángeles, la del PP, siempre trata lo insustancial sustancialmente y viceversa. A Charlie le están saliendo coloretes de falsa salud de pueblo de tanto que se está metiendo en la piel de los olvidados, de tanta pena que va achicando, de tanto abrazo, y como le dije, cada palmada en la espalda que da a un vecino suena como un voto cayendo en la urna marcando PSOE.

Estaba María Villar, la de prensa, esa chica a la que es imposible no querer y que va derramando a dosis iguales prudencia y retaguardia. Y Oscar Roldán, que es como segundo, tercero o cuarto primo de Don Jesús, el alcaldazo de la villa, que ya debe hacer un buen rato que lo ha apuntado en su encerado envenenado. Oscar se encarga y se encargará de traer la movida a Baiona y de cerrar Barbeira para deleite de algunos y bronca de otros. Es nuestro cool-hunter y por ahora está convencido de si mismo, que no es poco.

Y Estaba José Ángel, que me contó que su hija está más que bien, otra vez, y que en el cole la cosen a matrículas de honor. José se derrumbó un día como una torre gemela que es, y nos lo hizo pasar mal. Aunque nada comparado como cuando vio esbozar la sonrisa a Don Jesús en un pleno y se tuvo que abrir, media horita por lo menos, porque, de verdad, iba a echar la masca. Auténtico.

Y, entre un buen puñado de gente más, estaba yo. El pintor de la corte de CP que de vez en cuando saca a la familia con una mueca crítica y torpe, desde el espejo cóncavo. No quiero pensar en que esta gente pierda el 27. La peña de De la Peña merece intentar poder hacer realidad su sueño: retirar el miedo y la tristeza de un pueblo. Por cierto, se me quedaban Teresa, que me aconseja releerme; y Tomás, ese hombre tolerancia cero que no se atreve ver al cielo por si le está sobrevolando una gaviota. El patriarca CP tiene dos en la fachada de su casa: es muy especial.

El caballero británico

J.G. Val Miñor


José Rial, concejal en la corte del Rey Millares, conoceis, ese monarca absolutista y terminal de Nigrán que disfruta atemorizando a sus súbditos, que de vez en cuando se desploma extramuros y recorre el burgo acojonando al lumpen, ofreciendo ostias a los malos; pues eso, decía que José acaba de llegar de las islas, de Manchester. Este caballero inglés miñorano fue a recoger un galardón que le dieron al Humberto Juanes –ojo, colegio público y no de curas, mal rollo total-, por promover un puente entre la cultura gallega y la británica. Me enteré de ello en el blog de Álex, que para mi ya empieza a ser la única referencia informativa interesante de nuestro valle, como Charlie es la única esperanza para que Baiona deje de aferrarse a falsoslegados y entre en la modernidad de una puta vez.

A Josisto se le ve en la fotito del blog con el mismo traje que llevó a la inauguración del Eladio. Azul de provincias con una corbata roja seudoatrevida, un conjunto que le sienta de pena pero al que, visto lo visto y analizada la reiteración, le debe haber cogido gustillo el representante de la soberanía popular local. Se encontrará favorecido, entiendo. JR es el antigentelman británico y en la imagen, tiene razón Álex, rezuma vagancia, desdén, turné de relax político festivo con los dineros de todos: descontrol, en definitiva. Unas pelillas tiradas en propaganda hortera pueblerina que bien podían utilizarse en obras de otro tenor.

En Gondomar el pueblo consigue anular el PGOM de Mosquera y Garrido. Me resulta facilísimo creer al regidor Silva cuando asegura que no se llevó ni un duro de la corrupción urbanística, pero también se me hace imposible darle crédito cuando afirma que estas prácticas, llevadas a cabo por los dos pilares de sus dos gobiernos, le eran absolutamente desconocidas.

Y vuelve el IEM para largar de ordenación del territorio y espacios naturales en unas jornadas en Vilameán. Loarán los petroglifos para acabar emparentando el relajado arte cavernario al sufrimiento creativo de Renoir, Picasso o Goya; y alertarán del azote irrecuperable para el medio natural que supondrá la construcción de un campo de golf en Chandebrito. Amo la libertad, la tolerancia; respeto la ignorancia salvo la propia, el alarmismo y la ultracultura. Tengo la esperanza de que más allá de los corruptos urbanísticos miñoranos, el viajado Josito Rial y los infalibles chicos del IEM, exista vida inteligente. Y que la glose en su blog Álex.

Los claveles de Carlos

J.G. Val Miñor


Carlos salió una mañana más por Baiona a entregar claveles. Los rojos entregan claveles rojos en Sabarís. Vuelve Carlos a orillas del Groba, que es el Ebro del guerrracivilismo local, a ese río en cuyas orillas lleva fajándose y reflejándose desde aquel 22 de octubre, cuando se desbordó y los pobres perdieron la pobreza, lo único consistente que les quedaba. Carlos dio abrazos y se convirtió en un parroquiano nuevo, sin querer. Llegó como político y salió como vecino. Lo grande del Groba es que hizo amigos de verdad y que nada desde entonces será lo mismo. Carlos, matinal, departió con ellos y ellas, les volvió a ver a los ojos porque ahora lo necesita periódicamente. Uno empieza a ayudar a la gente y después siempre acaba cayendo en la cuenta, y en la trampa, de que quién realmente necesita ser asistido eres tú mismo. La realidad suele darse la vuelta, y a mi amigo Carlos el Groba le va a salir muy caro, pierda o gane el 27, porque se atrevió a ver a los ojos desconocidos de los desconocidos.

Pidió Charlie la mañana del clavel viviendas de protección sin ser por medio de promotores privados ni cooperativas vecinales. Las exige con previa lista, con registro y sorteo público, luz y taquígrafos para todos los que de verdad quieren, y puede que no puedan, vivir en su pueblo. Apenas tienen pan, que cada día está más caro. España se debate en un debate, utilizado por unos y otros, sobre territorio y terrorismo, mani va/mani viene, muerto arriba/muerto abajo, tertulia a uno y otro lado del espectro de los media, y mogollón de bandera, de trapos. Al margen de este toma y daca político, insincero e ignorante, Baiona tiene un representante que se está descastando, más si cabe, y ,de continuar en esta dinámica, acabará siendo otro tronco más del Camiño Chico, un damnificado más del Groba; y no tanto un miembro del PSOE. Se está acostumbrando a ellos. Ellos no quieren saber nada de guerracivilismo y CP tampoco quiere entretenerse mucho en eso. Necesitan un hombro y Carlos le entrega el suyo; y ellos devuelven vida a Charlie. Si en el desastre del Groba se sacó algo realmente interesante, fue el barrizal de solidaridad simultáneo a la riada. Mucha gente se enteró de que existía el otro aquellos días. En cambio, el alcalde Don Jesús sigue viendo en el Groba una catástrofe de la que se ha querido y se sigue queriendo aprovechar electoralmente Charlie. Cuando se entere de que estuvo repartiendo claveles pensará: ¡Vaya hijo puta!

La maleta

J.G. Val Miñor


Voy a la inauguración del nuevo Eladio, en Panxón, invitado por mi amigo Iñaki, hermano de Vicente Irrisarri, el de Portos, ése al que el alcalde del miedo, Don Jesús, le quiere paralizar los amarres en Baiona para la basca de Augusto, la séptima lista, o la octava, ni idea. Digo, y no se si digo bien y se me entiende, porque CP siempre me pide que escriba mejor. Eladio lo dejó wai Iñaki, que siempre que lo veo vuelvo a mi infancia de Jesuitas, cuando le llamábamos Chiripitifláutico y se rebotaba un montón. Dice que no se acuerda, pero es verdad.
Allí me encuentro a José Rial, concejal del equipo de gobierno del terminal Millares, que me saluda con una corbata roja y traje azul. Le queda fatal. Desde luego nada que ver con CP, ese demonio que viste de Prada, con el que Don Jesús se rebota muchísimo cuando lo ve levantándole votos a tope en el Groba, o sentado en el primer banco de Santa Liberata, siguiendo la homilía con devoción electoral, reflexionando ensimismado sobre lo feliz que podría ser si creyera a muerte en Dios.

Salimos del Eladio. Entro en el Serrano y me encuentro a Jorge Soto. Jorge, para ubicaros, fue el que se le coló sin permiso en la aspiradora a Misa cuando estaba con el Casting para Alcaldable del PP en Nigrán 2007-2011. Fue el más votado, pero no encontró el respaldo de Rafa Lou y Chema Fi, por lo que nos temíamos.
-Sí, querían que cargara con la maleta. Pero no.

Jorge apuntó la dirección del Foro para seguirme de ahora en adelante. Aun se me desconoce mucho, casi más que al gris Don Jesús, ese regidor que da más miedo que el Hombre del Saco y que se encadena a la Pinta para que CP no gane las elecciones; para que los creadores y los artistas sigan atemorizados, y que el Coro de Homes no deje la vanguardia cultural de la villa.

Alberto Valverde, me parece que se llama así el alcaldable en playback de Millares, Lou y Fi; debe estar ensayando el karaoke de mandatario por las mañanas. Y Por la tarde va al gimnasio, para coger fuerza y poder mover la maleta de Millares, que debe pesar lo suyo. Cuando llega la noche y vuelve a casa el tierno Valverde, se toma un Almax, porque esto, quieras o no, te acaba revolviendo el estómago, se mete en la cama y se olvida de que existe, aunque sea por unas horas. Todo por atender el consejo de un padre, que en su ceguera entendible, parece que lo único que le importa es que su hijo mejore de trabajo, aunque esté acabando con su salud.

Chiri presenta el nuevo Eladio y me devuelve a Jesuitas, al colegio de curas que tanto bien me hizo. Don Jesús amenaza a CP con movilizar a los vecinos asustados. Cree que son mogollón. A lo mejor no le salen los números a la derecha por vez primera en Baiona. Eso sí que sería histórico y no mover La Pinta a la izquierda cincuenta pies. La maleta de Millares pesa mucho porque lleva en ella todos los libros de las asignaturas que todavía le quedan. Fue un alcalde opaco. Un regidor terminal sin dialogo. Un estudiante malo que carga la leche. Y, como Don Jesús, te ofrece unas hostias por menos de nada y si puede te hunde. Estos no aman el arte. Eso sí, mucho parque infantil, muchísimos campos de hierba artificial, y que los niños se diviertan mientras asustan o amargan a sus papás. ¡Qué ignominia!

El alcalde del miedo

J.G. Val Miñor


Sito es el alcalde de Baiona, por si alguno no se ha enterado. Cosa que no es tan difícil con un hombre gris como este. A mi, al menos, lo reconozco, me sucedió en los primeros meses de su llegada a la política local, hace ya cuatro años -¡qué cuatro años perdidos!. Le llamaba Alfonso. No se si porque oí lo de sito; y entonces pensé en alfonsito, ¿sabes?, o porque no había conseguido conmoverme -Me parecía tan flojo! Un día lo crucé en el Ayuntamiento y me dijo que no era Alfonso, sino Jesús. O sea, que de Jesusito venía aquello.

Ahora lo veo más Jesús que Jesusito, incluso Jesusón. Ha crecido como persona y como político en este casi trienio ominoso en el que ha conducido a Baiona a la intransigencia, al miedo y, finalmente, ya vemos, a la bronca. El niño Sito, con los años, está dejando paso a un monstruo capaz de tener acojonado hasta a Gabriel, el de la Banda, que me lo encontré el otro día cambiando neumáticos. Al preguntarle cómo veía el panorama preelectoral, y por las posibilidades de éxito que, a su entender, tenía cada candidato, le tembló el cuerpo cuando se refirió a Jususón. Gabriel comenzó por decir que le respeta, para acabar reconociéndose incapaz de conocer las causas del mar humor rutinario de Don Jesús. A este señor le falta humor y amor y tiene asustado al personal que en vez de respetarle le teme. Gabriel no lo respeta, lo teme, y no quiere arriesgarse a perder, o a amargarse, el trabajo. No hay mayor cobardía que intimidar a un creador. Yo ya se que Sito es un tipo que se ríe de los poetas y de los artistas. De mi y de mis escritos se reía mucho. Pero no consiguió asustarme.

A este alcalde del miedo, ahora, no hay quien lo desencadene de La Pinta, para que no la muevan 50 pies a la izquierda y de esta forma hacer hueco a los nuevos amarres para la tropa náutico-deportiva de Augusto, que está haciendo Portos. Asegura que la nave está ahí desde que llegó y desplazarla unos metros es reírse de la historia de Baiona y de los baioneses. Y Presenta un requerimiento a Vicente para que suspenda las obras inmediatamente, amenazando con un contencioso administrativo y sacar a la gente a la calle para luchar por sus derechos históricos.

Sito ya bajó a la calle a defender Baiona de la macrodepuradota que él mismo consintiera. Pero después vio lo que se le venía, se asustó y plegó. Diga lo que diga. Ahora anuncia una mani electoral contra Portos para luchar por una historia peculiar del pueblo. De ser así, me temo que va a ir él solito, Gabriel y un puñado de gente, a los que tiene asustados. Don Jesús quiere que Baiona salga a la calle, otra vez, a defenderse de él mismo. A su vez, adelanta la creación de cuatro parques infantiles electorales con dinero del único bastión del PP: Rafa Lou. Se puede dar la paradoja de que uno de estos niños llegue feliz a su casa y encuentre a su padre triste, con el miedo en el cuerpo, sin necesidad, por el capricho de un señor mayor al que ya no tiene sentido seguir llamándole Sito.

El modelo

J.G. Val Miñor


Voy a tener que explicarme, aunque sea por encima, al haber hablado, o esbozado someramente, el modelo económico para Baiona, mi modelo económico y social, el cual, también dicho sea de paso, no debatí con Carlos de la Peña, ni tangencialmente, como alguien pudiera deducir, sino que me limité a lo de siempre, decir que a lo mejor no soy el único aquí que espera una actuación en esta línea del candidato a la alcaldía socialista que, hoy por hoy y siendo más prudentes que triunfalistas, debería tomar el gobierno de Baiona después del 27 de mayo con un horizonte de ocho o doce años y redimir a esta villa de sus enfermedades crónicas. No vaya a pensar la gente de Baiona y de mi valle que los quiero echar del paraíso. Más bien al contrario: me gustaría que la villa aprovechase sus cualidades idóneas, que la naturaleza le ha regalado, para ser efectivamente un lugar donde la gente pueda vivir y hacerlo con dignidad.

Baiona precisa un modelo político, económico y educativo-cultural nuevo, radicalmente nuevo. Tiene que retirar de la circulación la moneda que lleva funcionando desde siempre: la que por una cara acuña la misericordia, la pena, la opacidad y el caciquismo, y por otra la tradición más rancia, el fundamentalismo y la cortedad de miras. Hay que dejar ancestrales atavismos y perder el miedo a lo diferente. La economía, la política y la educación, como todo, es un estado mental. Baiona debe ser positiva, aperturista, sincera y aprovechar sus talentos. Creer en si misma, valorarse. Estas premisas cristalizarán en bienestar.

Baiona tiene que aplicar un modelo para Baiona. Esta villa no es Mos, ni Ponteareas, ni Tomiño, ni Allariz. Baiona es un capricho, un lugar al que le deben de sobrar novios; lo que pasa es que debemos arreglarnos un poco y pasar un tiempo delante del espejo estudiándonos. El gran futuro de Baiona no está en el pescado y mucho menos en la fábrica, sino en el turismo, los servicios, y en proyectar una imagen de calidad real . El PGOU tiene que contemplar todo esto. Hay que proponer una política que busque un crecimiento racional, preservando espacio para servicios públicos, zonas verdes, guarderías, centros para discapacitados y mayores, aulas para impartir conocimientos útiles, contemplar vivienda protegida en términos equilibrados que concluya por dar hogar en dos décadas a los tres o cuatro mil baioneses que lo precisan, pero al mismo tiempo crear un marco que entregue alicientes a los sectores emprendedores. La actividad privada es la que a la postre aportará la mayoría de los recursos necesarios para hacer realidad el modelo. Esto lo tiene que procurar la gestión local actuando conjuntamente las otras administraciones externas para desarrollar políticas de fomento adecuadas. Baiona necesita un casino, tal vez, cuatro o cinco hoteles de máximo nivel, tres o cuatro campos de golf, instalaciones que arrastrarían a una gran cantidad de visitantes al año, con la riqueza que ello supone. Hay que potenciar una buena red de restauración, de comercio de calidad, cursos de formación exhaustiva en materia de hostelería, para que los visitantes se sientan correctamente atendidos y satisfechos, porque tendremos un personal cualificado y como tal reconocido y retribuido en consonancia. Hay que promover más inglés y francés, no sólo gallego, para comunicar y entenderse mejor con los que llegan, y así sacar algo en limpio: una riqueza que no se cuantifica en euros y que nos será muy útil.

Necesita asimismo cuidar el aspecto náutico deportivo, con más plazas de amarre para que el aficionado a ello, que suele tener capacidad de gasto importante, piense en nuestra villa como escala; y lo hará por lo anterior, porque se encontrará buenos lugares donde comer, donde descansar, donde invertir su tiempo libre, donde hacer compras, disfrutando de un paisaje excepcional, de un clima benigno, y de un casco histórico que debe recuperarse y mimarse, porque es el marco idóneo, el foro ideal sobre el que va a rotar el modelo. También precisamos de ir hacia un modelo cultural alejado del localismo, que interese más allá del puente de Ramallosa. Y educar en la transigencia y el diálogo, en la creatividad.

De entrada, no estaría de más que los tres municipios miñoranos desarrollasen sendos Planes Generales en coordinación y que los gobiernos salidos de la cita de mayo se pusieran manos a ello. La Mancomunidad del Val Miñor puede ser una institución con una visión global, integradora, que actúe de catalizador. Los corruptos y los manipuladores a la prehistoria. Yo ya veo la Baiona que viene con CP vestido de Prada inaugurando complejos turísticos, guarderías públicas, viviendas de protección a tope sin listas previas, promoviendo el jazz, la Menéndez y la cultura, más turismo náutico, más vinitos en el casco antiguo, más vida, menos dogmatismo, menos sudor y lágrimas, nada de misericordia ni pena indigna. En definitiva, un pueblo adulto con un par. En el próximo correo electoral, si fuera CP, en vez de velitas o tal, distribuiría una copia de “Chocolat”.

Karaoke

J.G. Val Miñor


Alberto Valverde ya debe estar en la sede del PP de Nigrán ensayando el karaoke de alcalde, al servicio de Louzán, del ínclito sin causa Chema Fi, y de Alfredo Rodríguez Millares, que cantan en la rebotica para que Berto le de al playback. Es un chaval disciplinado con títulos pero sin vocación, me pega, y con unas inmensas ganas de mejorar de trabajo, al que su padre le aconsejó que se presentara al Casting para Regidor de Nigrán 2007-2011 . Tanto es así que si los vecinos se despistan y votan PP con la inercia a la que nos tienen acostumbrados, nos lo vamos a cruzar en la alcaldía en pocos meses sin todavía haberse despojado de los manguitos y la bisera con la que atendía detrás de la sucursal bancaria. Berto ya dejó dicho que no entiende de planes generales de ordenación municipal, sinceridad que le honra, y que el PGOM lo va a poner en manos de profesionales, oído el pueblo. Aunque en el karaoke que le han pasado ya debe estar ensayando al alcalde como Dios manda, el de libro, el que en una mano lleva el bastón de mando y en la otra el bote de tinta china y el tiralíneas, y el bloc con las anotaciones de campo más recientes donde aparecen las incidencias pertinentes.

En Baiona, Charlie critica al regidor Sito por haberse pulido 400.000 de vellón sin partida en presupuestos, o con ella agotada. El otro día aseguraba que este hombre triste no es capaz de ejecutar obras comprometidas y se pierden los recursos externos. O sea, que gasta lo que no tiene permitido y es incapaz de gestionar actuaciones a tiempo para las cuales ya le habían asignado partida. Lo que sucede, creo yo, es que Baiona ha ido a contrapelo este mandato, y a lo mejor hay que girarse hacia los independientes, que tuvieron una visión política desastrosa, para ellos y para los ciudadanos. Todo lo hicieron al revés, entregando a CP la alcaldía cuando el gobierno central y el autonómico estaba en manos del PP, para traspasárselo a Sito cuando las administraciones estatal y gallega se iban decantando en manos del PSOE. Y así es muy jodido sacar algo adelante, porque las cosas son como son: no nos engañemos.

Todo esto en la superficie, ya dije, porque la cuestión palpitante es el modelo que subyace en la mente de los dirigentes. Un modelo que sigue premiando lo antiguo y el miedo, frente a lo innovador y la valentía. Xosé piensa una Baiona sin campo de golf, no tanto de servicios como marinera y fabril, y con mucha gaita, petroglifo y mano dura con la lengua. Almuiña en el saneamiento, el parking del Aral y en que nada se escape de lugares más que experimentados, donde el Coro de Homes siga teniendo protagonismo estelar y a la gente se le trate en clave con misericordia en un auténtico valle de sudor y lágrimas. No pocos esperamos que CP pueda estar imaginando un pueblo con un buen casino, tres o cuatro magníficos hoteles de cinco estrellas, campitos de golf y urbanizaciones bien calibradas, respetuosas estética y medioambientalmente, eventos culturales de primera línea, para así atraer residentes, turistas y euros. Sin olvidarse de una política de vivienda protegida, moderada, porque hay que hacerle un sitio, aunque sea electoral, y todo ello aunque perdamos un poco de tufo autóctono. A lo mejor hay que empezar a rediseñar Baiona. Un espacio singular, bien comunicado, con una temperatura excepcional, bello, que invita al ocio, a la conversación, a lo lúdico, al pensamiento, a la libertad, al recreo. Toda esta riqueza es un crimen enterrarla, como lo llevamos haciendo desde siempre, sea en nombre de quién sea, llámese Breogán, Rajoy, Zapatero, de Ratzinger, Asociación de Amas de Casa, Cofradía de Pescadores, IEM, etcétera. En una palabra, ser inteligentes, no dogmáticos ni marionetas. Y no engañar a nadie para ganar unas elecciones: un lugar como Baiona no puede ser barato. Es un capricho.

Más sudor y lágrimas (II)

J.G. Val Miñor


A Baiona con un Porto de Molle le sobra. Ahora queremos saber más, tener argumentos para hacer crítica libre, para sacarnos los colores a nosotros mismos y no aceptar las cosas porque sí, en silencio. Para equivocarnos con rigor y no seguir acertando mal pero en calma. Para vivir sin complejos, para rectificar cuando toca y a gusto.

Xosé imagina a Baiona como un lugar donde trabajar y sufrir, donde siempre exista algo que reivindicar porque simplemente parezca serio e importante, cuando a lo mejor no lo es en esa medida. Charlie, en cambio, o eso creo yo, imagina una villa más en plan Montecarlo, donde el personal caiga por aquí para malgastar el tiempo ya ganado, donde el humor consiga tocar lo insustancial y de vez en cuando pase una tía, que llegó de afuera, por Elduayen, cachonda de verdad, dejándose ver y querer; sin echar en falta la lonja de Suso, sin caer en la cuenta de que existe Ezequiel, ya superado, porque sólo será el que compra las copas y se saca unas pelas de paso, dando algo de logística para el cachondeo sabio.

Almuiña piensa en un pueblo recién salido del sepia, donde aun no cante un sentido de la tradición asfixiante. La derecha siempre tuvo pavor a que los otros agoten la vida en este mundo, siempre convenciéndonos de que debemos ahorrar algo: salud, dinero, terrenos, casas. ¿Y para que? Ese modelo también hay que cambiarlo. Sito ahora ha descubierto el saneamiento integral y se cree que con eso y un par de aparcamientos subterráneos vamos a tener más razones para vivir de verdad en Baiona.

Baiona, los gestores de Baiona, van aumentando sus deudas con el pueblo, al que le han robado la frescura entregándoles papeleos por duplicado, burocracia al servicio de los retrasos, poniendo atención con oídos sordos a las quejas diarias de los de siempre. Una frescura que nunca han tenido ni visto en el horizonte. Ahora Carlos, mi amigo Carlos, debe hacer que Baiona comience a desayunar con el periódico abierto, pero ya no por las necrológicas para comprobar quienes han caído y llorarlos en la Casa de Misericordia mientras las canaletas rotas chorrean con estruendo la lluvia sobre el empedrado histórico.

Todo esto no se lo vamos a pedir en uno ni en cien días, ni en cuatro años, pero sí le vamos a exigir que derrote para siempre tanto conformismo, que devuelva el optimismo a una gentes a las que nadie, hasta hoy, a procurado ni querido abrirle los ojos a otras cosas. Tiene que sembrar la semilla del cambio sin retorno.

Baiona no puede pretender seguir castigando a los distintos, ni asustándolos. A lo mejor hay que dejar de insistir un poco en el mar y la fábrica, para fomentar y proteger profesiones más rentables y generosas con el alma. Empezar a saber hacer negocio del talento y no tanto del músculo y de la corrupción. Teresa me dijo que releyera mis artículos por si alguien se mosquea. Cuanto más se enfade cierta Baiona, más en el camino del futuro estaremos. No hay violencia más cruel que la que amansa las almas sin dejar cicatrices. Y aquí ya empezamos a pedir controversia sin dogmatismos. Nada es intocable. La villa busca un alcalde que apueste por los que hasta ahora nunca nadie ha apostado. La pobreza estridente que aparece a simple vista no es más que la punta del iceberg, aunque a veces te haga saltar las lágrimas. Hay una miseria en el alma, enorme, implacable, que se llama resignación y que incomprensiblemente no tiene mala prensa. Los que no se resignan son locos. No tienen los pies en el suelo. Baiona puede tener guarderías públicas, auditorio, aparcamientos subterráneos, centros de día, servicios a tope, y en cambio no salir de la estulticia. Los gobernantes van a tener que enseñarnos a ser más lúdicos y profundos. Carlos tiene un montón de cosas irrenunciables que darnos por vez primera, si le dejamos finalmente, que no está hecho ni mucho menos. Vaya papeleta la de cambiar la carcajada frontal de un pueblo por una sonrisa ambigua.

Más sudor y lágrimas ( I )

J.G. Val Miñor

Para que Baiona tenga un campo de golf tendrá que pasar por encima de mi cadáver. Eso fue lo que un día nos dijo Xosé Enrique Fernandez, que hoy se presenta como candidato a la alcaldía en la villa en un acto de estos en los que se arropa de todos sus homónimos a la redonda y alguna que otra gloria como Beiras, que aparecerá sin el piano con un poco de suerte. El arte en manos de un libertador es peligroso, y tampoco es arte.

Bueno, o sea que Charlie, CP ya para todos, mi amigo De la Peña, de llegar al gobierno y hacerlo en coalición con los nacionatas, que se vaya olvidando de ver al tigre Woods por los links baioneses, como mucho y con suerte a Manolo Rial de bombachos a la puerta de la jubilación forrándose a triples y dobles boggies.

Me da que Xosé sigue creyendo en la Baiona de transpiración: su modelo es continuar con la villa del sudor y de las lágrimas. Por eso lleva en su programa la creación de un polígono industrial. Xosé cree más en la industria que en los servicios, y en que Baiona siga trabajando duramente, oliendo a Rexona caducado; y no a Farenhait o a Eau Savauge, recién puesto y con tiempo.

Baiona, después de las jornadas de fiesta, enfila ya la última vuelta de la carrera electoral, y para ello los candidatos, los partidos, hablan de realidades como observatorios naturales, obras para evitar las riadas, y alguna crítica a la gestión económica del alcalde Almuiña, al que CP le vuelve a reprochar otro año su falta de gestión para avanzar en proyectos como depuradoras, museos, guarderías, etcétera; y claro, los recursos no se utilizan.

Se retrasa la villa, advierte la oposición. La villa lleva mucho tiempo retrasándose. El gran retraso de Baiona es la cabeza, las ideas, que son las de siempre y que, básicamente, son en las que quiere insistir Xosé, que ve a los ciudadanos levantándose cada mañana a la fábrica y llegando a casa molidos al final del día después de pasar por la guardería o el colegio a recoger a los chavales. Entonces fácil: se hace el polígono, la guardería y el centro de día.

La Baiona lúdica, iconoclasta y moderna, alejada de fundamentalismos ni sectarismos, vestida de Prada y solidaria a la vez, se la dejan a Charlie, que es el único que cree en ese modelo. Los demás sólo hablan de trabajo y sudor, de rosarios y coros de homes, de continuidad en definitiva, eso sí, salpicada de guarderías, centros de día y polígonos industriales, y fundamentalismos pro y anticlericales, y mucha Arribada y Virgen del Carmen cuando toca, una villa que sólo se asoma al balcón de Elduayen para ver la regata de traineras, o de traíñas, que puede que nos impongan el vocablo el politburó de Breogán.

Xosé presenta su lista cuando debía presentar su renuncia, y se lo digo con cariño porque me parece, y es, un buen tipo, aunque sus ideas caben en una pancarta casera hecha con prisa y sin pensar. Tal como se entrevén las cosas, puede que se convierta en el lastre del próximo mandato. Almuiña está callado jugando al contraataque, confiando en que la inercia del pueblo, más un par de retoques discretos y poco originales, le pueda hacer renovar alcaldía. Charlie es el único que intuye la modernidad y que puede retirar el miedo del cuerpo a Baiona. El, como ZP, es capaz de hablar de amor. Porque las guarderías y los centros día, sin amor, sin Eau Savauge, sin Capote, se quedan en eso, en servicios discretos para proseguir en la rutina. Y a Baiona la rutina le está costando la felicidad. La está amargando. Le está haciendo la vida más larga que a Manolo Rial la vuelta de hoy, que va forrándose de doble boguie en doble boguie, arrastrado por el campo de Peinador.

El blog de Alex

J.G. Val Miñor


Alex ya no tiene un blog naif, inocente, como al inicio, cuando contaba valiéndose de un texto que era todo candidez, y con una fotito, por ejemplo, que los miñoranos disfrutaban felices del carnaval criticando la corrupción, de paso. Afortunadamente se está abriendo de carnes a marchas forzadas, y mostrándose como el periodista que conozco en su cuaderno de bitácora del Val Miñor. Alex asegura que vio en el chaval Valverde, para entendernos en el alcaldable en playback del PP en Nigrán, un tipo amable que podría renovar el pueblo y el partido, aunque reconoce difícil que gane las elecciones y que llegue a manejar el aparato local popular.

Valverde no es un político, es un chico que busca un trabajo mejor, que quiere dejar la ventanilla de la sucursal. Valverde pasó por la sede cuando su viejo le abrió los ojos porque se enteró de que a Misa le había puesto la cofia Millares con la misión de pasar la aspiradora, hacer un casting con los que le entraran en la bolsa, y dar con un mandatario disciplinado en el playback, a poder ser con título y master, que es como se vende este tipo de producto. No como este regidor terminal al que le quedaron mates y lengua, como mínimo, colgadas, que se sigue examinado y que se atrevió a hacer prácticas de regidor aquí, porque para él un ayuntamiento es una empresa, y así se lo reconocía cada vez que Juanes le criticaba esa actitud político-empresarial en los plenos.

A Alex le noto muy decepcionado con la corrupción política, como si en algún momento pudo haber confiado en alguno de los protagonistas de los escándalos y estos le han defraudado. Imagino que lo de su amigo Mosquera, y Garrido, en Gondomar, ha sido especialmente desilusionador. Alejandro es un melómano empedernido y ya tiene acudido a la villa condal a cursos de guitarra clásica; y a tocar, muy atento e inquieto, cuando le llamaba Mosquera. Claro, ahora descubrimos que a Mosqui le gustaba montar algo cultural para, mientras el personal seguía la actuación centrado total, hacer colegas entre los promotores y trincar. Por eso Alex es un trovador que se siente burlado en lo más profundo, o sea, en su arte, en su pasión.

El blog de Alex es un espacio para la libertad que nos entrega la pluma y el arrojo de este trovador miñorano utilizado. Un cuaderno de bitácora digital cargado de despecho y decepción. Alex, como decía aquel tema de otro genial trovador, Venícius de Moraes, no es de nadie, no le dejan ser de nadie. En nadie se puede confiar, ni en uno mismo. El blog promete y en mi tienes a un seguidor. Conducir lo haces de pena, pero tu Diario de un Periodista en O Val Miñor conmueve.

Mente febril

J.G. Val Miñor

El alcalde Millares acusa a Giráldez de poseer una mente febril por intentar convencer a los vecinos de que el PP está detrás de la quema de su Fiesta. Creo que el regidor terminal lo que quería significar es mente perversa, o sea, la que daña con intención, la que corrompe, la que altera el orden natural de los sucesos o de las cosas: mente dañina. Algo que nos pone sobre la pista de que una de las que probablemente le quedó colgada es Lengua, y no se si la aprobará en la segunda evaluación, que tiene ahora antes de Semana Santa, si continúa con tanta impropiedad.
Carlos de la Peña tiene una mente inquieta, febril, le gusta hacer muchas cosas y siempre estar ocupado. Está empeñado en liderar a Baiona en su entrada en la modernidad, es decir, guarderías, espacios verdes, cultura, ocio, independencia local, diálogo dentro y allende el puente de Ramallosa, y tolerancia. Pero para estos días que faltan hasta el 27 de mayo, y creo que no se equivoca, ha puesto, si cabe, más énfasis en lo que viene siendo su estilo político: extremar a tope la prudencia y el sosiego y no dar nada por ganado ni perdido. Fíjate que ni siquiera ha mandado a Rafa Lores desempolvar la nota de prensa de rigor donde se decía aquello de la falta de limpieza de La Arribada. Se despistó un poco con lo de la alcantarilla, pero nada más.

Alfonso de Lis es un hombre al que me queda por conocer, pero el otro día cuando nos vimos le encontré también haciendo piña con los suyos y convencido de que un líder es el que sabe encomendar y coordinar tareas correctamente, procurando entorpecer lo mínimo. De lis y De la Peña necesitan, como todos, personas en las que confiar, en las que se pueda delegar y que no te hagan salir al estrado defendiendo lo indefendible, haciendo guerras absurdas y perdiendo el tiempo. Creo que ya han caído en la cuenta de que en el valle se perdió mucho tiempo político, y que hay que reivindicarlo. Hemos vivido en un rincón adormecido por la perversión, cuando necesitábamos febrilidad, actividad, desasosiego en positivo.

El PP debe entender el cambio y buscar la renovación en sus filas para que tengamos relevo una vez que se agote la etapa socialista que debería entrar el 27 de mayo. Después de treinta años de centrodere es la hora de De Lis y de Araúxo, fiel a su barra de pan, de CP y Xosé Enrique, que es muy majo, y de Efrén y Giráldez, con la venia de Antonio Fernández, que viene como una moto de trial embalada entre el fango producido por el chaparrón del PGOM.

Volviendo a lo del Fiesta. Mira, David, es un rebote familiar, convéncete; el PP no te iba a quemar un buga por el que te darían apenas el Prever. Hace falta mucho sosiego y pensar en que no hay como las revoluciones tranquilas. CP está en ello, sin entrar al trapo. El valle necesita abrazos, sonrisas, ternura, calma, diálogo, ilusión, pulso, cosas, mentes activas, febriles, vivas, y toda la verdad del mundo

El rincón del vago

J.G. Val Míñor

La una y media de la madrugada del lunes. La Arribada ya debió terminar. Yo no fui, como Miriam, que se quedó en su dacha de A Caeira al amparo de las hordas. Imagino las crónicas de mañana, de hoy ya: Más de Doscientas mil personas abarrotaron Baiona, que volvió a 1493. La villa ya tiene un nuevo Hijo Adoptivo, del cual sigo sin saber su nombre ni importarme en absoluto. Un amiguete de Manolo Vilar que subió del moro con doscientos más y que sólo el conoce. Realmente es el Hijo Adoptivo de Vilar, su alter ego de Relaciones con los Pueblos Hermanos de Palos: un regalo electoral de Sito, al que se le debió poner de jarras y muy pesado con el tema. Xosé Enrique, que seguro que entenderá mi humor y mis parodias, ya habrá pasado por su radar a las cien mil jais que llegaron al fiestorro. Xosé es un político que va al detalle, que se queda en la llave de paso que no funciona en Tendales y monta la bulla. CP parece como que se contagiara del espíritu caótico medieval que inundó Baiona, y mandó una foto con la tapadera de una alcantarilla para denunciar el abandono del Paseo Pinzón. La villa se desnortó. Charlie debe preparar una revolución desde arriba, de tecnócratas pero sin el Opus, sin la misa de doce, y dejar el regenaracionismo local, la revolución desde abajo. La revolución de la alcantarilla no es para ti. Déjala para Xosé.

En Nigrán la Operación Valverde ya está en la línea de salida. El chaval, que llegó por la sede aconsejado por su viejo, con el título de Políticas y el Master de Negocios bajo el brazo, ya se debe estar preparando para un mandato en playback. Alfredo, Chema, Louzán y esos, cantando desde la rebotica y el niño abriendo y cerrando la boca, gesticulando. A lo mejor lo convencen para presentarse a OT. Algún día, cinco siglos más tarde, glosará este episodio de la historia de Nigrán con formato teatral y en castellano de principios de milenio un sucesor de Sierra, para que el pueblo la represente en la playa de Panxón, o en el centro urbano, que por aquellas será una realidad y estará presidido por una efigie de Avelino haciendo flexiones en el GYM.

Efrén, desde que lo hicieron alcadable, no se donde se ha metido. No estaría de más que fuera apareciendo. Antonio Fernández ultima Unión Centrista de Nigrán. Puede haber acertado. Todos miramos perplejos como Alfredo intenta aprobar las que le quedan a la vez que traslada su despacho para la trastienda de alcaldía; Valverde ya le empieza a dar al karaoke; Giráldez busca la verdad sobre quién le quemó el Fiesta que no valía más que el Plan Prever; Manolo Rial se enfunda los bombachos en el Aeroclub y con fair play se coloca último de la lista socialista mientras le instalan la parabólica en Manuel Lemos para seguir otra exhibición del Tigre en el jardín de azaleas de Augusta; Aurora da las últimas bocanadas, algo injusto; Antonio va buscando el sentido de UCN, y Efrén intenta superar su timidez y ganar encantos en el cuerpo a cuerpo en algún curso de 52 horas.

Mosquera y Gómez, tratantes del ladrillo en un pueblo hecho al luto. Silva suele vestir de negro: queda elegante. Manuel Núñez, ojea Jara y Sedal en el cuartel general de Movegondomar, esperando a los resultados electorales para saber qué carta jugar. Araúxo compra el pan cada mediodía y pasea la barra, empezada porque no resiste el hambre, por las calles y por el Ayuntamiento. Alfonso de Lis intenta encontrar las claves del cambio. Y Antón Román con su barro, su arte y su soledad, toma una cañita antes de comer.

Alfredo Rodríguez se pasó el fin de semana entrando en el Rincón del Vago, bajando apuntes y trabajos. No quiere pedírselos al chaval Valverde, del que ya se le ha apropiado del título. Por ahora ya está bien. Ya le irá abriendo los ojos paulatinamente.

Ideas previsibles

J.G. Val Miñor

Vilar, Manolo, el de Coalición Miñorana, mi amigo, coño, el de Relaciones con los Pueblos Hermanos, el que entrena la mediamaratón de amarillo y en pelotas por La Foz, pilló alcachofa en Televigo y largó de los actos de La Arribada; pero de aquellos impulsados por su formación, preferentemente, en coordinación con el delegado de la clase de Baiona, Almuiña, que cada día que pasa lo veo más triste, como si quedara sin fuerzas después de salvar a Quico y darle la bronca a Pachi Vázquez asaltándolo trajeado un sábado en Eleduayen para boicotearle la presentación a CP con temas del Groba.

Entre estas iniciativas esperadas de Vilar, ideas previsibles, sacó adelante la de reconocer Hijo Adoptivo a un señor del que no se me queda el nombre, imagino que un popular del sur de toda la vida, de tanta confianza como le parece el bancario Valverde a Millares, y que, aseguró, hizo un montón por el cachondeo medieval y por el hermanamiento entre Baiona y Palos. MV se refirió a él como “este palermo”, palabra que no está en el diccionario pero que se usa mogollón en la bronca del Primero.

Alfonso Mandado también salió en la tele y lo hizo con ese toque desaliñado que siempre le acompaña, para mandar otra idea antigua: la de que quieren ahondar en una Arribada cultural/familiar. Fonsi es un cachondo de derechas, un buen tipo, lo que pasa es que desde que ya no lleva el escudo preconstitucional en la pulsera del Seiko no encabrona a Xosé Enrique, y eso cundía mucho en el pueblo. Mandado es un derechazo estupendo, liberal y tierno, que se gastó siete kilos en una pachanga de rugby con dinero de la Volvo Race, y Xosé inmediatamente le fue a la piel y a punto estuvo de joderlo vivo. Xosé es un rojazo fundamentalista que le gustan las tías, pero que un huevo, y no se le escapa una sin echarle una visual al trasero cuando suben o bajan las escaleras del Ayuntamiento. Siempre anda cachondo, con el radar puesto, pero como político le falta algo. Me cae como Dios.

A David Giráldez resulta que le quemó el buga un familiar de segunda o tercera línea y el del BNG dice que eso demuestra que fue por motivos políticos. Pero yo lo veo como un rebote familiar. La Operación Valverde no encuentra apoyo en los afiliados ni simpatizantes populares de Nigrán, y los finalistas del casting ya están llamando a las puertas de la Unión Centrista de Nigrán, la de Antonio Fernández, que va como una moto a por la victoria el 27, si Efrén no termina a tiempo el cursillo de simpatía.

Valverde, ese chico asido a una ventanilla de sucursal bancaria al que Millares, Chema y Louzán, han elegido para que ponga el título y se convierta en un alcalde en playback, mientras ellos cantan en la rebotica municipal y provincial, se disuelve. Vilar y Sito reciben a los doscientos que suben del moro para participar en el contubernio colombino local. Se van a liar unos petas de goma en Ribeira y a flipar con la obra de Sierra. A Xosé la exposición del poblado taino del previsible Sito se la trae al pairo. Lo que le pone son los cien mil culos que llegan este finde a Baiona.

Pasión, contumacia y rostro

J.G. Val Miñor


Me llama Carlos de la Peña porque es un señor y acude a mi toque desde esta columna. Me tranquiliza su voz cuando me cuenta que sigue su vía crucis electoral, de parroquia en parroquia, de lugar en lugar, de gente en gente, de corazón en corazón, bajando y subiendo ríos, achicando penas de los corazones, apareciendo en todos los lugares, haciendo campaña a tope y ganando almas para una causa que desde que volvió lo de la democracia no se ha posado con tranquilidad y sosiego todavía en el valle.

La causa en la que está Charlie es revolucionaria de lo tranquila que es. Creo que lo que CP quiere acercarnos es un poco de cariño, de comprensión, de humanidad, porque ahora, a sus casi cincuenta primaveras, ha caído en que sólo se recuerda lo que no tiene precio. Entonces va apoyándose en temas menores para hacerse entender, como el abandono del Paseo Pinzón con La Arribada arribando, la ubicación de amarres y el desplazamiento de La Pinta quince metros a la izquierda, el inventario del desastre de Sabarís. Pero detrás de estas cuestiones terrenales, lo que Carlos pide al personal es que se vaya cuestionando la rutina cotidiana enfermiza que fue calando en sus conciencias instalando a Baiona en el conformismo, el miedo, en la resignación de un pueblo ordenado, paranoicamente ordenado, sin pasión ni pulso, al que le llega con vestirse de medieval el Primero, ir a Ribeira cuando pica el sol, celebrar el Carmen y despedir el tiempo que ya no vuelve. Baiona está deprimida y el Doctor Charlie va por ahí, diván en ristre, tratando las fobias de una gente a la que está queriendo un poco más cada día de tanto roce.

Carlos Silva anuncia que encabezará el cartel del PP para renovar alcaldía en las municipales pese a los escándalos urbanísticos de los dos concejales en los que se apoyó los ocho años que lleva gobernando. Es un reto arriesgado en el que puede estar contando con el respaldo final de los independientes, Movegondomar, que abandonaron el PSOE cuando le arrebató el liderazgo de la agrupación el que ahora es candidato socialista: Alfonso de Lis. Silva calcula que los votos perdidos por el escándalo urbanístico serán neutralizados con un posible pacto con el partido del díscolo Núñez, y así mantener el bastón. Ya veremos.

CP quiere insuflar pasión al valle. Silva anclar a Gondomar en lo previsto. Y Alfredo continuar haciendo política, para el pueblo y con el pueblo, claro, desde la rebotica de Nigrán. Para ello nada mejor que este chico del banco. Con el apoyo de Rafa Louzán y Chema Fi, que se están pasando un montón, a lo mejor lo consiguen y cuela. Ya veremos también.