J.G. Val Miñor
Sito es el alcalde de Baiona, por si alguno no se ha enterado. Cosa que no es tan difícil con un hombre gris como este. A mi, al menos, lo reconozco, me sucedió en los primeros meses de su llegada a la política local, hace ya cuatro años -¡qué cuatro años perdidos!. Le llamaba Alfonso. No se si porque oí lo de sito; y entonces pensé en alfonsito, ¿sabes?, o porque no había conseguido conmoverme -Me parecía tan flojo! Un día lo crucé en el Ayuntamiento y me dijo que no era Alfonso, sino Jesús. O sea, que de Jesusito venía aquello.
Ahora lo veo más Jesús que Jesusito, incluso Jesusón. Ha crecido como persona y como político en este casi trienio ominoso en el que ha conducido a Baiona a la intransigencia, al miedo y, finalmente, ya vemos, a la bronca. El niño Sito, con los años, está dejando paso a un monstruo capaz de tener acojonado hasta a Gabriel, el de la Banda, que me lo encontré el otro día cambiando neumáticos. Al preguntarle cómo veía el panorama preelectoral, y por las posibilidades de éxito que, a su entender, tenía cada candidato, le tembló el cuerpo cuando se refirió a Jususón. Gabriel comenzó por decir que le respeta, para acabar reconociéndose incapaz de conocer las causas del mar humor rutinario de Don Jesús. A este señor le falta humor y amor y tiene asustado al personal que en vez de respetarle le teme. Gabriel no lo respeta, lo teme, y no quiere arriesgarse a perder, o a amargarse, el trabajo. No hay mayor cobardía que intimidar a un creador. Yo ya se que Sito es un tipo que se ríe de los poetas y de los artistas. De mi y de mis escritos se reía mucho. Pero no consiguió asustarme.
A este alcalde del miedo, ahora, no hay quien lo desencadene de La Pinta, para que no la muevan 50 pies a la izquierda y de esta forma hacer hueco a los nuevos amarres para la tropa náutico-deportiva de Augusto, que está haciendo Portos. Asegura que la nave está ahí desde que llegó y desplazarla unos metros es reírse de la historia de Baiona y de los baioneses. Y Presenta un requerimiento a Vicente para que suspenda las obras inmediatamente, amenazando con un contencioso administrativo y sacar a la gente a la calle para luchar por sus derechos históricos.
Sito ya bajó a la calle a defender Baiona de la macrodepuradota que él mismo consintiera. Pero después vio lo que se le venía, se asustó y plegó. Diga lo que diga. Ahora anuncia una mani electoral contra Portos para luchar por una historia peculiar del pueblo. De ser así, me temo que va a ir él solito, Gabriel y un puñado de gente, a los que tiene asustados. Don Jesús quiere que Baiona salga a la calle, otra vez, a defenderse de él mismo. A su vez, adelanta la creación de cuatro parques infantiles electorales con dinero del único bastión del PP: Rafa Lou. Se puede dar la paradoja de que uno de estos niños llegue feliz a su casa y encuentre a su padre triste, con el miedo en el cuerpo, sin necesidad, por el capricho de un señor mayor al que ya no tiene sentido seguir llamándole Sito.
lunes, 7 de abril de 2008
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