lunes, 7 de abril de 2008

De inauguraciones

J.G. Val Miñor

Alfredo Rodríguez Millares ha decidido inaugurar todo aquello que se mueve en Nigrán. El alcalde va de inauguraciones independientemente del estado en que se encuentre la obra o de qué administración haya aportado el pastón.

El otro día fue la guardería municipal, que la declaró de la partida sin muebles, sin jardín, sin nada ni nadie, apenas el tejado y cuatro paredes donde colocar la placa con su nombre. Después pasó por el faro de Bernardo Vázquez y le pareció bien hacer lo propio. Luego se cruzó con el paseo de madera de Playa América, que ejecutó y terminó Costas hace un montonazo, y tiró otra vez de agua bendita. No se qué le queda. ¡Ah, por cierto!, las obras de reforma de la Plaza de Abastos de Ramallosa, que inaugurará también en la campaña electoral, estén como estén de avanzadas. Y a lo mejor alguna humanización realizada también hace buen rato o algún saneamiento. Todo lo que se mueva lo va a inaugurar este regidor terminal sui géneris que hizo prácticas de empresa en Nigrán de la carrera de Empresariales, o algo así. Un mal estudiante haciendo inauguraciones, perdiendo el tiempo intentando engañar al personal, haciendo partido o no se qué, en vez de estar chapando para ver si de una puñetera vez saca esas asignaturas o cursos enteros que le quedan colgados. Millares deja todo colgado, a medias. Dejó colgado a Nigrán de promesas, de Plan General de Ordenación Municipal, de auditorio, de puerto deportivo, de la leche; y dejó un montón de asignaturas, y acabará dejando, si sigue a este ritmo, hasta a la parienta que ya le empezará a sacar defectos. Pero esto es normal.

Don Jesús también inauguró el monumento a los médicos del pueblo. Y lo hizo con una pieza plana del plano Manolo Ferreiro, que tiene el valle inundado de cosas simples y vacías, sin alma, en una especie de alegoría de la miseria cultural de nuestro valle que se debate entre la tradición más estricta y la ultracultura, que casi nos cuela, del IEM.

Políticos de cartón piedra que buscan su pan: este sí de carne y hueso. Gente empapada en cultura con C mayúscula, que hace tiempo que aburre y está superada. Entre las esculturas de Manolo y la Revista del IEM, las inauguraciones del convulsivo y mal estudiante alcalde terminal Millares, las reivindicaciones del Salvemos Monteferro, que tienen guasa, las propuestas cerradas de las comunidades de montes y ecologistas cargadas de tufo apocalíptico, y todo esta feria de vanidades esperpénticas; entre tanto mitin y tanto pin, el valle es confusión.

Debemos subirnos al observatorio de aves de La Foz, con el primo de Don Jesús, para desde allí, con estos catalejos tan acojonantes que han pillado, poder tener una visión más limpia. Nos aportará luz. La necesitamos. De verdad.

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