J.G. Val Miñor
El alcalde Millares acusa a Giráldez de poseer una mente febril por intentar convencer a los vecinos de que el PP está detrás de la quema de su Fiesta. Creo que el regidor terminal lo que quería significar es mente perversa, o sea, la que daña con intención, la que corrompe, la que altera el orden natural de los sucesos o de las cosas: mente dañina. Algo que nos pone sobre la pista de que una de las que probablemente le quedó colgada es Lengua, y no se si la aprobará en la segunda evaluación, que tiene ahora antes de Semana Santa, si continúa con tanta impropiedad.
Carlos de la Peña tiene una mente inquieta, febril, le gusta hacer muchas cosas y siempre estar ocupado. Está empeñado en liderar a Baiona en su entrada en la modernidad, es decir, guarderías, espacios verdes, cultura, ocio, independencia local, diálogo dentro y allende el puente de Ramallosa, y tolerancia. Pero para estos días que faltan hasta el 27 de mayo, y creo que no se equivoca, ha puesto, si cabe, más énfasis en lo que viene siendo su estilo político: extremar a tope la prudencia y el sosiego y no dar nada por ganado ni perdido. Fíjate que ni siquiera ha mandado a Rafa Lores desempolvar la nota de prensa de rigor donde se decía aquello de la falta de limpieza de La Arribada. Se despistó un poco con lo de la alcantarilla, pero nada más.
Alfonso de Lis es un hombre al que me queda por conocer, pero el otro día cuando nos vimos le encontré también haciendo piña con los suyos y convencido de que un líder es el que sabe encomendar y coordinar tareas correctamente, procurando entorpecer lo mínimo. De lis y De la Peña necesitan, como todos, personas en las que confiar, en las que se pueda delegar y que no te hagan salir al estrado defendiendo lo indefendible, haciendo guerras absurdas y perdiendo el tiempo. Creo que ya han caído en la cuenta de que en el valle se perdió mucho tiempo político, y que hay que reivindicarlo. Hemos vivido en un rincón adormecido por la perversión, cuando necesitábamos febrilidad, actividad, desasosiego en positivo.
El PP debe entender el cambio y buscar la renovación en sus filas para que tengamos relevo una vez que se agote la etapa socialista que debería entrar el 27 de mayo. Después de treinta años de centrodere es la hora de De Lis y de Araúxo, fiel a su barra de pan, de CP y Xosé Enrique, que es muy majo, y de Efrén y Giráldez, con la venia de Antonio Fernández, que viene como una moto de trial embalada entre el fango producido por el chaparrón del PGOM.
Volviendo a lo del Fiesta. Mira, David, es un rebote familiar, convéncete; el PP no te iba a quemar un buga por el que te darían apenas el Prever. Hace falta mucho sosiego y pensar en que no hay como las revoluciones tranquilas. CP está en ello, sin entrar al trapo. El valle necesita abrazos, sonrisas, ternura, calma, diálogo, ilusión, pulso, cosas, mentes activas, febriles, vivas, y toda la verdad del mundo
lunes, 7 de abril de 2008
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