J.G. Val Miñor
Gracias, Alejandro, por tu video de salida de misa de la tercera edad. Cuando aquí todos me han retirado, eres el único que hace algo por mantenerme en la pomada del valle, en la vieja y triste actualidad del Miñor. Todos los añejos de Baiona saliendo y unos políticos por el medio buscando la fe de los votos. La misma obrita menor, el mismo sainete. En la primera oleada, un borbotón de mayores rompen en estampida la puerta de Santa Liberata. Y aparece Teresa Pérez, departiendo. Más atrás Charlie, traje sin corbata, que desaparece de cámara dando un abrazo y sonriendo, como no podía ser de otra forma. Otra oleada de fe nos muestra a Manolo Villar, corbata roja, saludando, sin transmitir, a un jubilado de su causa. Más viejos, más modernidad antigua, y Chicho que entra en campo, con cara de travieso haciendo el paseíllo electoral. Pasan y pasan más, y al final, solo, Don Jesús, el gran pastor, trajeado también, abandona por el lateral de la puerta el templo. Y después el último viejo, el más in, que es pisar el atrio y abre el móvil a revisar sus sms. Y bueno, se me ocurre. ¿Cuántos años más de cutrerío en Baiona?
Voy a la presentación de los socialistas a Gondomar. Al candidato Alfonso De Lis lo acompañan Enrique Curiel y Dolores Villarino, presidenta del parlamento gallego. De lis enseña sus manos para convencer al Lois Tobío de que están limpias. Me ha gustado De Lis, se lo dije al terminar. Empiezo a creer en su proyecto, que me da la impresión de que va a ser claro y directo, y eso es de agradecer. A De Lis le pidió su hijo, al abandonar su casa camino al auditorio, que le hiciera el favor de no ponerse nervioso. Pero estaba emocionado y como con rabia. Este hombre, por el cual no daba un duro, me ha demostrado que quiere de verdad a su pueblo, y que su pueblo, que no está ciego, le puede hacer alcalde. De Lis le echó muchas pelotas al discurso y alguna lágrima que le saltaba mientras hablaba. Es un político con corazón que quiere desterrar el luto de su pueblo. De Lis dejó en la noche un mensaje sincero, que creo que ha calado. Un mensaje sin banderita y sin pin, aunque parezca metira, y sin coñas, pero válido. Esto promete sin prometer, que es lo que quiere este hombre: el mensaje de los hechos consumados.
La salida de misa de la tercera edad electoral en Santa Liberata. El abrazo de Charlie, que sigue empeñado en comulgar. Manolo Villar triste. Chicho, con sonrisa de cachondo mental, que es lo que siempre quiso ser y a lo mejor no le salió y se quedó en algo menos divertido y doloroso. Don Jesús asido a su apatía congénita. Y frente a este espectáculo previsto, voy a Gondomar y se me aparece la virgen de las manos blancas, Alfonso De Lis, que consigue hacernos quedar con un mensaje muy claro y directo, desnudo, pero lleno de recuerdos: a su hijo, a sus compañeros que ya no están y le emocionaron… A Alfonso no le gustó nada que manchara esta columna diciendo que me vio días atrás y no me saludó; y me llamó a las once de la noche a casa muy enfadado para pedirme cuentas. Y eso que dijo en el Lois Tobío que él no se dedica a estar llamando a la gente todo el rato, que no lo necesita, que las cosas se dicen una vez y basta. Gondomar puede tener alcalde socialista, y hasta el sábado tenía muchas dudas y lo dejé escrito en el Foro edición impresa. Estaba equivocado, aunque siempre se puede perder. Pero yo, De Lis, Alfonso, coño, quiero que algún día puedas decir lo que dijiste de tu número dos, Manolo, porque fue muy bonito. Quiero también ser de los que, siendo amigo de antes, siga siendo amigo tuyo después de conocerte. Ganes o no la alcaldía. Dos siempre se saludan si uno de ellos quiere.
lunes, 7 de abril de 2008
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