J.G. Val Miñor
Los del IEM, que parecía que últimamente estaban tranquis y no nos trincaban con sus visitas guiadas y sus explicaciones prehistóricas sobre prehistoria, piedras y esas cosas de las que tanto entiende Xosé Lois Vilar y que a nadie, prácticamente o sin prácticamente, le importan, parece que vuelven, ojo, y anuncian que van a contaminar la escuela, a mancharla de rencor y odio, una vez más con el pretexto de la Guerra Civil dando charlas y realizando actividades sobre la recuperación de la más vergonzosa de nuestras memorias. Los fascistas de izquierdas van a intentar convencer a los chavales de que ellos molaban mucho más que los fascistas de derechas, que los muertos y los represaliados de Franco, Pinochet, Videla, Hitler, Musolini, hay que recuperarlos; y los de Stalin, Milosevic, Cahuchescu, Fidel, etcétera, son otra cosa.
Si la memoria no me falla, Vilar y otro coleguilla de IEM entraron a pelo a eso de las diez de la noche en pleno subidón salvapatrias a por los libros de Don Paco que custodiaba el gobierno de Millares en el público de Mallón, porque entendían que, mientras se le encontraba un lugar más digno que un colegio, estaban mejor en el almacén de la frutería. Entonces la Policía Local salió para allá al saltarle la alarma y los pilló arramblando con los papeles de Del Riego, que maldito día en que Rial lo reconoció como el primer Hijo Adoptivo de Nigrán. No hubo manera de convencerles de que dejaran aquello allí, de que era necesario que solicitaran permiso y este se le concediese. Lo conté en el papel al día siguiente y el aparato del IEM se me echó encima: llamaron al dire para decirle que mentía y me censuraron, los primeros y el segundo, y ya no pude hablar más de sus iniciativas culturales, afortunadamente, para qué negarlo.
El IEM se empeña en ir seleccionando y levantando mártires miñoranos del fascismo de derechas, como si los del fascismo de izquierdas no lo fuesen, y se lleva la historia sesgada a la escuela. Los de la curva un poco antes del Rocamar, ahora los del mar, mañana otros, y en este plan, que da dentera. La Ley de Recuperación de la Memoria Histórica parece que persigue reanimar el espíritu del guerracivilismo, del radicalismo de unos pocos iluminados que atropellaron a una mayoría, adueñándose de su inocencia, de su ignorancia, de su marginalidad, de su pobreza. Se que este artículo no va a ganar el Nano Cambeiro, entre otras cosas porque está en castellano y no es lo mismo, ya no vale. Mirad, visitas guiadas los veranos a ver piedras, bien, pueden servirte para encasquetar a los chavales en jornadas estivales domésticas duras, siempre es un recurso, pero discriminar entre mártires de izquierdas y derechas resucitando odios contaminando nuestras aulas, no, dejadlo. Méixome, Vilar, el otro y el de la moto, son unos hipersupermeganacionalistas que van presumiendo de culturatas, unos pijos que visten de pana y en vez de jurar por snoopy lo hacen por Don Paco. Se me olvidaba, ¿para cuándo el próximo número de la Revista del IEM, que entretenía mogollón?
lunes, 7 de abril de 2008
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