J.G. Val Miñor
Quintas nos vuelve a dejar otra escultura en el valle. Esta vez en Baiona. Se la dedicó a los médicos. No se comió demasiado el coco, afortunadamente, otra vez. Abstracción simple o casi cero. O sea que puso un libro abierto, y sobre él la serpiente y el báculo, todo en piedra, nuestra piedra de la sierra del Groba. Antes, para homenajear a los marineros, nos donó a un patrón gobernando un barco, que ya es una loseta más del paseo; y para recordar al escritor Torrente Ballester, pues nada mejor que otro libro, su bastón y sus gafas. Y como no tenía suficiente con tanta simplicidad, para homenajear al Club de los Leones del Val Miñor eligió un león, pero se lo rechazaron o algo pasó. Manolo se encuentra, como todos en principio, con la superficie de las cosas. Pero él se queda a vivir en ella. Retira el alma de las cosas y las deja frías. Nunca se pregunta qué puede haber detrás. No necesita preguntarse por nada. Es la respuesta artística inevitable que sale de un pueblo que no se quiere complicar la vida, donde, como ya os dije, la resignación y la rutina, el aburrimiento y no la calma, tiene buena prensa, no está mal vista.
-Mira que bonito le quedó el marinero.
La estatua está en Tendales, al lado del edificio del Centro de Salud,de Alfonso Penelas. Dos creadores opuestos: Alfonso y Manolo, compartiendo el mismo espacio. Y falta el campo de fútbol. Don Jesús se está volcando con Tendales y va a dejar la zona preciosa. Un campo de fútbol de hierba sintética; la pieza de Manolo Ferreiro al lado; los edificios con sus fachadas monótonas y también muy pétreas, y el modernísimo crisol de aluminio del Centro de Salud de Penelas que es un ejercicio de matices, de libertad, de creatividad, de atrevimiento.
A la inauguración, además de Don Jesús, asistió Lorenzo Pousa, que siempre pone su granito de arena para la causa popular en cada cita con las urnas desde la autoridad y el respeto que le da ser el Médico del Pueblo, y eso lo quiere utilizar el alcalde para impresionar. El también tiene prestigio como galeno, bien ganado, y de ello puede dar fe Quico, al que le salvó la vida no hace mucho con un boca a boca rotundo cuando a su corazón se le habían cruzado los cables. Lo mejor de Pousa son sus pantalones, que los lleva hasta el pecho de subidos, y le dan un aspecto muy moderno e iconoclasta. Los pantalones de Pousa y las esculturas de Manolo son la referencia estética del centrodere baionés para las municipales.
La Baiona más rancia y cutre va de inauguraciones. En el Faro se leyó: “al acto acudieron numerosos vecinos en homenaje a todo el personal sanitario del municipio. El regidor destacó la importante labor que prestan los profesionales de la salud. Pousa agradeció el homenaje en nombre de todos los trabajadores”. Lo que no me ponen es si Manolo Ferreiro cerró su discurso con un ¡Viva el Rey, Viva España!
De paso que voy a ver a Charlie al auditorio, acerco a Nuria y a Alfredo a Baiona a pasar la Semana Santa. Mis hijos tendrán que hacer un ejercicio de abstracción cuando crucen Tendales para quedarse solamente con el edificio de Penelas. En casa no gusta como está dejando Tendales Don Jesús.
lunes, 7 de abril de 2008
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