J.G. Val Miñor
Alfredo Rodríguez está muy activo, que se sale después de plantear la ordenanza de la poda, y anuncia que va a por los malos. Los va a quemar en la hoguera de Panxón la noche de San Juán. Los malos son todos los que no están con él: la oposición, y pide al centro-dere que se una para derrotarlos, porque… ¿en qué peli se ha visto que ganen esos tipos? Y culpa a Antonio Fernández de la ruptura de gobierno, de la del centro-dere y de lo que haga falta. Porque si están unidos van a derrotar al malo. A Avelino le pide que se vaya, que deje la política que ya hizo suficientes virguerías desde la alcaldía y aledaños como para que necesite demostrar nada a estas alturas. Que sea generoso. Y termina reconociendo algún fallo personal, que nunca queda mal y no está de más, pero asegura que va a estar trabajando por el centro-dere de Nigrán, un lugar donde cree que al personal, mayormente, le cae que te cagas, le es razonablemente simpático.
Alfredo es un cantante, que así se expresa la calle de Nigrán, que cuando se cuece te llama hijo de puta a las dos de la mañana en un chiringo y casi te trinca la noche de verano porque se empeña en que por tu culpa y el gilipoyas del de la Voz las cosas no le fueron bien, que lo manipulamos, y que el centro-dere no se merece este destino.
Alfredo ahora estará pensando, o convenciéndose de que es un tipo sin suerte, que nació sin ella, y a veces, como nos pasa a todos, las cosas no funcionan como queremos. Pero él le echa la culpa a los otros, a los malos, porque vio un montón de pelis en las que siempre pierden; y como él es bueno, no puede palmar. Es un niño que quiso hacer de Nigrán su patio de juegos donde chutarse un Monopoly con sus colegas y perdió la partida como los malos pierden en las pelis.
Alfredo va para torquemada doméstico y nos va a quemar a todos los herejes en la hoguera de Panxón, que es lo que nos merecemos porque esta vez la cagó en el Monopoly. Con la calle de Nigrán en su contra, por muy simpático que crea que les cae, Alfredo ahora va y clama por la unión del centro-dere, y se coge una pataleta que no hay quien lo consuele. Si sigue en este plan, que mucho me temo que sí, va a dar más espectáculo de aquí a mayo que el Celta de Horacio, Maziho y los rusos. Y si nos descuidamos manda a unos rumanos para darnos una paliza, cualquier cosa para que no ganen los malos. En la noche del fuego nigranesa, los rojos, los malos y los papeles del PGOM arderán porque es lo que quiere alfredito, de lo contrario se encerrará en su cuarto a llorar y patalear hasta que consiga lo que pide. No va haber cristo que lo aguante. La Ordenanza contra Vagos y Maleantes, Rojos y demás Cabronazos, me parece que ya va camino de la Informativa de febrero para que la dictaminen antes de pasarla por el pleno. Nigrán está que arde, y el PSOE anunció al malo del cartel: Efrén.
-Usted siga, Efrén, siga, siga haciendo demagogia que nosotros venimos aquí a trabajar.
lunes, 7 de abril de 2008
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